En toda la historia de la humanidad, grandes poblaciones, comunidades y familias, han tenido que abandonar sus hogares y partir a algún lugar con nuevas y mejores oportunidades de vida. Las razones, pueden ser muchas, cada quién tiene las suyas. Pero esas razones, tuvieron que ser realmente importantes para aceptar el dejarlo TODO: amigos, familia, trabajo, escuelas…su hogar.
Me encantaba que mi abuelita paterna, me contara la historia de su familia. Ellos tuvieron que dejar España, y viajaron en barco hasta México. Qué gran travesía en aquella época, y después, llegar sin conocer a nadie, con toda una familia completa. Mi bisabuelo, era un ingeniero muy adinerado, y las joyas de su esposa había que guardarlas en algún lado. Así que le confiaron ese gran tesoro a un padre para que estuviera bajo su resguardo. Pero él se las robó.
Aún así, con sus habilidades y gran ingenio, se establecieron en la Ciudad de México. Mi bisabuelo volvió a crear una buena fortuna y nada les faltaba. Vivieron tiempos muy difíciles, pues se vino la revolución, y la moneda circulante no era válida, sólo aquellos que tuvieran oro podían solventar sus necesidades. Mas ellos, estaban amparados bajo la Beneficencia española. El hospital les proporcionaba comida, que no siempre estaba en buen estado. Mientras tanto y del otro lado de la moneda. Mi bisabuela materna, la cual fue del grupo de los olvidados, ella sufría de hambre junto con sus hijos. Era nativa de la Ciudad de México, más su suerte fue muy distinta a la de mi otra bisabuela. Aún así y con pérdidas en la familia, ambas salieron a flote.
He de mencionar que mi bisabuelo fue el que hizo el lago de Chapultepec y unos edificios muy importantes allá en México.
Después de muchísimos años, y estando mis hermanos y yo muy pequeños, mis padres migraron de México a Tampico por nuevas oportunidades de trabajo. Fue nuestro hogar, el lugar ideal donde pensábamos que jamás saldríamos de ahí. Éramos Tampiqueños de corazón.
Más la primera que tuvo que abandonar su ciudad, fui yo. A mi marido le presentaron una muy buena oportunidad de trabajo acá en Monterrey, y después de pensarlo bien…lo dejamos todo. Hace 8 años que partimos y afortunadamente somos muy felices aquí.
Luego, hace casi tres años, a mi familia en Tampico, se les abrieron las puertas en Cancún para poder prosperar en su negocio como familia. Y mis hermanos mayores se fueron a la aventura en busca de desarrollar su negocio allá. El mayor, se quedó definitivamente en Cancún y el otro va y viene.
La idea era ampliar los negocios en Cancún. Más sin embargo, una ola de violencia se presentó en Tampico, la cual fue realmente insostenible. Todo se vino abajo: la seguridad, la tranquilidad, la economía estaba del nabo. Vivieron días de terror, de angustia constante y dijeron, hasta aquí! Ya no era vida.
Así que nuevamente un gran éxodo en la familia empezó a suceder. Dejaron su Tampico hermoso. Parecía increíble, tener que salir de su ciudad, en calidad de huida. Aún así, hubo tiempo para planearlo. Rápidamente consiguieron rentar una casa mi hermano menor con su familia y mis papás también. Aunque ellos tardaron un poco más en trasladarse. Fueron los encargados de mandar en un trailer toda la mudanza de mi hermano y la de ellos.
Fue muy duro para todos ellos el dejar toda una vida: amigos, grupos de amistades, la casa del pantano, donde una vez llegamos a vivir. Esos días de gloria se quedaron en nuestros recuerdos. Todo ese mundo de maravillas que contaba cuando yo era chica, ya se había terminado, al construir tan inconscientemente muchos edificios sobre el pantano que estaba a lado de mis papás. Toda una flora y una fauna silvestre se extinguió. Y todo por intereses económicos de un político nefasto. Le dio en la torre a una pequeña biosfera de algunas hectáreas allá en Tampico. Pero en fin…ya teníamos que partir.
Y sí…así fue. La casa de tus sueños es la que estás viviendo en estos momentos. Tal vez sólo sea de paso para llegar a la que realmente quieres. Pero no puedes negar que es tu hogar. Chiquita, grandota, o como sea. Mientras estés con tu familia, ahí va a ser tu hogar. En lo personal, estoy viviendo en mi casa nueva con techo de mis sueños. ¿Que será para siempre? No lo sé. La vida da muchas vueltas y mientras esto siga girando, hay que disfrutarlo y aprovecharlo de la mejor manera.
Más dejen les digo, que mis papás están felices, muy muy felices en su casita nueva allá en Cancún.
11 años
ÉXODO
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