No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 13 años

A FLOR DE PIEL

Se han dado cuenta de cuánto “sentimos”?.  Cada uno de nuestros cinco sentidos están conectados para así lograr un conjunto de emociones y sensaciones casi infinitas.  Hay aromas que nos remontan a nuestra infancia, que nos recuerdan algo o a alguien y que nos hacen revivir ese momento; la comida de mamá, el jardín de los abuelos, esa combinación de lápiz, cuadernos y libros de texto nos trasladan hasta nuestro salón de clases, a poco no?.  Y en el otoño  y el invierno los sonidos se vuelven más claros y más nítidos….acaso nunca han escuchado un ladrido de perro a la distancia?, les puedo asegurar que se escucha diferente, y el canto de los pajarillos ni se diga.  Y así como los sonidos nos llenan de un sinnúmero de sensaciones, el silencio, pero el absoluto silencio también puede ser una experiencia extraordinaria.
La música, siempre refleja nuestro estado de ánimo, pues según de como andemos es la música que vamos a escuchar;  también hay canciones  las cuales nos pueden elevar hasta el cielo, nos llenan de nostalgia y porqué no, hasta revivir ese amargo desencanto…
Somos un receptor increíble de cuantas sensaciones y emociones pasan por nuestra existencia;  el olor a tierra mojada, el sonido de las olas, el aire húmedo de la playa, el tronido de la leña en una fogata, el fruto más jugoso, el resplandor de la mañana y la caricia más tierna….somos fibras sensibles a lo que vemos, escuchamos, olemos, probamos y sentimos.
Así  que hay que darnos un tiempo y poder gozar de todas esas sensaciones y emociones que tenemos a flor de piel.

9 ene ’13

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