Ya era de noche, estaba en la cocina parada frente al refri, con la puerta abierta, tratando de pensar que rayos les iba hacer de cenar. Mi mente estaba en blanco y no tenía nadita de ganas de hacerles algo. Mi marido tenía reunión, así que nomás éramos mis hijos y yo.
Cierro el refri y me voy a la alacena…y lo mismo, mi mente seguía en blanco. Después me regreso al refri, esperando como si mágicamente apareciera algo de repente…y nada!.
Si hubiera sido el Mercado de Lágrimas, sería el dramón del día.
Mis hijos ya estaban en la cocina bañaditos y listos para cenar y dormir. Y les dije…
-¿¡Porqué!?, ¿porqué tienen que comer todos los días?, deberían de comer cada tercer día o así!
Y el Betito me dice…-Ay mami, si Luna y el Gato comen todos los días, porqué nosotros no.
-¡Puuues, debería de ser así! Que comieran de ves en cuando.
(Aunque no es mala la idea de comprarles un dispensador de comida como el de Luna y el gato, así me quitaría de problemas Ja!).
A final de cuentas les hice pan tostado con mantequilla, también un licuado de mango y les puse de todas las mermeladas y melcochas para ponerle al pan.
Creo que tenía años de no hacerlo, no acostumbro eso. Pero mis recuerdos se remontaron a un pasado muy lejano, de cuando éramos chicos. Mi mamá nos hacía pan tostado con mantequilla para la merienda y era riquísimo. Yo apenas le ponía tantita azúcar, pero mi hermano mayor, parecía que lo empanizaba, y a los que le ponía mermelada, eran montañas de fresa que apenas se sostenían en el pan. Nomás de verlo me empalagaba. Cajeta, leche Nestlé, miel, todo tenía que ser mucho.
Aquí lo bueno, es que mis hijos se conformaron con su pan tostado, ya que ellos prefieren algo salado y más consistente.
Pero al terminar de cenar (y como siempre), que se me olvida hacerles el lonch para la escuela….¡NOOOOOO!, ¡es horrible e hiperodioso! ¡Arghhhh no puede ser!. Justo cuando ya te quieres ir a acostar, cuando ya crees que tu día se terminó y que no tienes naaada que hacer, justo en ese momento te acuerdas del lonch de la mañana, ¡mecachis!. Y no lo puedo hacer en la mañana porque salimos súper temprano a la escuela. A las 6:40am ya tenemos que irnos. Así que tengo que dejar todo listo una noche antes.
Y mientras yo seguía quejándome amargamente y diciendo….¿¡PORQUEEEE!?, mi hijo mayor con toda la paciencia del mundo y toda la consideración que pudiera tener hacia mi, me dice…-¿Quieres llorar?
-Sighhht…
Yo creo que de las cosas que más me chocan de la casa, es planchar y hacer el lonch. Y más porque se me olvida y lo tengo que hacer ya tarde, justo cuando me quiero ir a mi cama.
Lo bueno es que mi marido muchas veces me ayuda y me dice, “ya súbete, yo les preparo el lonch”….¡yesss!.
A final de cuentas les hice huevo duro a petición de ellos. Y mientras se cocían, me estaban enseñando unos videitos, mas mi mente se proyectaba y decía…¿¡PEROO PORQUEEEE!?…yo seguía sufriendo o por lo menos haciendo berrinches.
Lo bueno, es que aunque yo les diga a mis hijos que un día de estos va a venir el DIF por mi, a ellos los tienen sin cuidado. Según dicen, que soy la súper mami, la todopoderosa, la omnipotente y omnipresente, la que todo lo puede y la que salva el día. Eso si, sin comer, jamás se quedan. Todos en casa, son tan considerados conmigo, que me tratan como su reina.
Y sí…así fue. ¿Qué si me da flojera hacer el lonch?…sí y qué!, ¿Qué si me choca hacerlo justo cuando ya me quiero ir a acostar?…sí también y qué!, ¿Qué si porqué no mejor les doy dinero para la escuela?….pues, a veces pienso en eso, pero luego me acuerdo que no traigo dinero, y se me pasa.
PD. Espero y algún día tenga el perdón de Dios, pues mi mamá ya dijo estar dispuesta a adoptarlos en vista al maltrato de sus nietecitos. En fin…
12 años
BERRINCHES
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