No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 11 años

CUENTA HASTA 10 Y LUEGO PAWW!!!

Seeee…suele suceder. Es donde tus límites de paciencia y ecuanimidad están al borde de un colapso.
Pero a poco no, a pesar de lo organizado que pueda ser uno, de lo previsto y lo ordenado, las cosas de repente, se salen de control, se amontonan y todo lo descomponible se descompone. Y es cuando uno dice…¡¿Pero porqueeee?!!!.
Empezando por las muelas. Si, las muelas. Toda una vida y ahorita se les ocurre dar lata. Y ahí voy, a la clínica con el dentista, que a pesar de ser simpaticón el doctor, no me hizo mucha gracia la inyección de caballo que me puso. Para mi, que me puso de más por si las moscas. Pero me dejó dormida la mitad de la cara, yo me sentía como Cuasimodo, hasta la nariz la traía dormida!, y no podía ni oler.
Y le digo al doctor…-Oiga dogdor, y gomo de voyd a haced gon mids diguiendes ditads? No buedo ni hablad.
-Pues les escribes nomás.
(Iiinguesuu)
Total que tenía 3 citas más, pues había aprovechado la vuelta a la clínica, y las junté para el mismo día.
Lo que más ansia me daba, era de que se me fuera a escurrir la baba de ese lado. Así que constantemente me tocaba para checar de que todo estuviera bien.
Balbucee unas cuantas palabras en mis citas y me fui echa la raya hasta el otro extremo de la ciudad. Andaba buscando unos muebles. Y ya estando ahí, la señorita que me estaba atendiendo…o siguiendo para todos lados, me dice…-Que bonito huele su perfume.
-En sedio? Yo ya no lo buedo oled. Esd gue dengo la nadiz gomo dabada. Pedo gdadiasd.
Ya me imagino a ésta chava preguntandoce…¿será gangosa o qué?.
En fin…los días se me hacían más cortos para poder dejar todo listo en esta Navidad y los pendientes e improvistos se multiplicaban cada vez más.
Una noche, sacando la basura, me doy cuenta de que el boiler estaba tirando agua. ¡Me lleva!. Lo único que se me ocurrió fue cerrar las válvulas del agua y del gas. Y esperar al otro día para llamar a un plomero. Mi marido no estaba y había que solucionar esto.
Peeeero, al estar preparando la cena, que se me acaba el gas…¡Me cachis!.
Al día siguiente pedí el gas y el mismo operario, me dijo qué es lo que le pasaba al boiler. Estaba sucio con zarro y había que cambiar una válvula. Mi esposo ya estaba a la mitad de su viaje para llegar a casa. Y cuando le dije que iba a llamar un plomero, me dice…-¿¡Qué queee?!. Como si le hubiera pegado a Dios. Total él vino y lo arregló todo.
Luego mi hijo mayor me dice que tenía unos XV años y había que ir de traje, porque era chambelán. Chin! Ahora consíguete el traje, el regalo y el tiempo para hacer todo eso.
Y cuando más apurada estaba, la secadora se descompone….y los días habían estado terribles de humedad. Llamo en la mañana muy temprano al servicio y me preguntan por el número de serie…
-Lo siento joven, no me encuentro en mi domicilio.
-Bueno, tendrá a la mano la factura?
-No joven, le estoy llamando desde mi celular, ando en la calle.
-Entiendo…y podrá decirme que modelo es su secadora?
-Mire joven, le estoy llamando ahorita temprano porque me urge que me arregle mi secadora! Voy a tener visitas y no puedo estar así!
A final de cuentas, mi problema me lo van a resolver hasta que regrese de vacaciones, pfff!
Pero cuando tu crees que lo peor ha pasado….¡nooooo!, ¡claro que nooo!. Todavía hay más peor. A un día de salir de viaje, con los XV años en ese día (que yo también estaba invitada), me puse a pintar el baño porque tenemos serios problemas de humedad. Limpié, tallé y luego pinté hasta el techo. Más sin embargo, al tratar de darle la segunda mano, toda la pintura se empezó a despegar! Eran lajas como de papel las que se me venían encima. Tenía poco tiempo para poder arreglarme y todo mi esfuerzo no había servido de nada!  Ni maleta, ni bañada y ni pintado el baño estaba. Fue cuando conté hasta 10 y luego ¡PAWW!. Dije hasta aquí! Ya no puedo más! Estaba a punto de un colapso. Fue entonces cuando le mandé un mensaje a mi esposo diciéndole que ya no podía más. Y él muy lindo me dijo que se encargaba de eso. Fiuuu!!
Y sí…así fue. El día de irse de vacaciones se llegó, pero gracias a Dios las cosas fueron fluyendo, resolviéndose y terminando, a pesar de que el de las persianas no me las hayan entregado a tiempo y los de la mueblería tampoco, una cama que compré, todo fue a última hora.
Más sin embargo prefiero que todas las descomposturas y contratiempos hayan sido en esos días. Porque hubiera sido todo un caos: con dolor de muelas, sin gas, con el boiler descompuesto, la secadora descompuesta y el baño todo hongueado cuando tuviera a toooda mi familia aquí en año nuevo. Por eso, las cosas siempre pasan por algo. En fin…

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