No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 11 años

TARDE PERO SIN SUEÑO

Aunque la verdad es que sí tengo un poco de sueño. Eso de tener evento el fin de semana, hace que todos los días previos se hagan una locura y por supuesto que a última hora, es cuando hago mi escrito. Cosa que no le ha de dar mucho gusto a mi editor, porque lo pongo a “hacer su tarea” así como él dice, ya cuando casi tengo que hacer mi publicación.
Y es algo que me da la sensación como de estar en la escuela. Sé acuerdan?, con proyectos, trabajos, tareas, reportes, todo aquello que tuviéramos que entregar, siempre era urgente y para ayer!. Procuraba anticiparme con mis tareas para que así no se me acumularan, pero a veces era realmente imposible tenerlas a tiempo. Nunca me ha gustado hacer mis cosas a última hora, ni confiarme en que sí, las voy a tener a tiempo.
Recuerdo un trabajo que nos encargaron en Química: de sacar todas las posibles combinaciones con unos elementos de la tabla periódica…eran cientos!!. Y todo a mano!. Me pasé la tarde y gran parte de la madrugada haciéndolo y no terminé!. De seguro a la maestra se le ocurrió ponernos esa tarea sin saber multiplicar y sin importarle de que fueran cientos y cientos de compuestos!. Ese día, entregué mi trabajo tarde pero sin sueño, por así decirlo, claro; porque algunos no durmieron en toda la noche y yo de perdis dormí unas cuantas horas. Era imposible seguir escribiendo, los ojos se me cerraban, el lápiz se me caía y ese cansancio era terrible, no podía más, así que mejor me fui a dormir, y si el mundo tenía que explotar al día siguiente porque no entregara mi trabajo completo, pues que explote. Es muy raro que yo me raje con algo, responsable siempre he sido y más con cosas que puedan afectar mi futuro.
Eeeentonces como tuve unos días ajetreados y un fin de semana de puras emociones, es algo que mantiene mi mente entretenida, ocupada y no me deja sentar tranquilamente para ponerme a escribir. Digamos que no estoy in focus pues.
Resulta, que ya desde hace un buen tiempo, mi esposo les propuso a mis hijos hacer un campamento aquí en el bosque donde yo vivo. Así que mis hijos invitaron a sus amigos de la escuela he hicimos una buena pachanga en mi casa. Vinieron con sus papás, comieron elotes a morir, pasearon por el bosque y en la noche acompañamos a los chavos a instalar sus casas de campaña. Fue una gran experiencia!!. Atravesamos el bosque por un camino obscuro, con linternas, y el ruido de los grillos y las chicharras nos invadía por todos lados. El clima estaba agradable y la noche era fabulosa!. No sé quiénes estaban mas emocionados, si los chavos o los papás. El lugar se abría en el camino como de ensueño, así como en esas películas donde los protagonistas recorren caminos llenos de vegetación y de pronto, el panorama se abre con un hermoso paisaje, saliendo a un pequeño valle dónde sólo nuestra presencia estaba. Libres, contentos y llenos de entusiasmo nos encontrábamos todos.
Así que un fin de semana pletórico de emociones hacen que me distraiga mucho y no dejan que me ponga a escribir así como lo hace la gente decente.
Y sí…así fue. Espero que el señor editor, osea mi papá, no me mande por un tubo ahorita que le envíe mi escrito, ya que ocupado está con la festejación de mi mamá por su cumple!…ya ni la amuelo.
En fin…tarde pero sin sueño.

Some HTML is OK