No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 8 años

LA MALDITA PRIMAVERA

Bueeeeno, eso es lo que dice Yuri. No lo digo yo, que conste!.
Pero ya mérito es la primavera y se nota. Ya mi casa está toda llena de polen y hay que lavar terraza y ventanas porque todo se pinta de amarillo.
Qué cosas!, lo que es cambiar de ambientes y todo un ecosistema nuevo aparece a tu alrededor.
Hace cuatro años nos cambiamos a esta casa, mi casita del bosque. Y literal, vivo en un bosque. Y como tal, hay conejos, zorrillos, víboras, zorros, chachalacas, zopilotes y hasta osos que de vez en cuando se llegan a brincar la barda. Es una fauna muy grande aquí. Y resulta que todo el bosque en su mayoría son encinos. Cosa que no conocíamos su comportamiento. Pero ya con el transcurso de los años, hemos estado aprendiendo.
En verano, están frondosos de verdor y dejan crecer sus bellotas, en otoño, literalmente las escupen y no sólo eso, las lanzan como dardos por todos lados. En un principio, creía que alguien aventaba piedras a las ventanas y no!, eran las bellotas que al estar en su punto, salían disparadas de sus caparazones y a veces hasta nos pegaban. Muy curioso por cierto, porque ya nuestros amigos saben que en esa época, si tenemos parrillada, las bellotas de repente nos pegan.
En invierno, los árboles se secan y dejan caer todas sus hojas. Pero antes de empezar la primavera ya sus ramas se llenan de florecitas muy chiquitas amarillas. Y de un día para otro sueltan todo el polen! y por supuesto que todo se pinta de amarillo, así como en las carreras que echan polvo de colores.
Hasta mis perros andan de amarillo. Y he ahí el inicio de la primavera.
También es muy comentado el que la primavera, digamos pues, que pone muy amorosos a los animales. Y es cierto!
Hace ya unos años se nos ocurre ir a mi familia y las familias de mis hermanos al zoológico de Victoria por estas fechas.
No…no se les ocurra ir por estas fechas!
Traíamos niños pequeños, hacía un calor del demonio y había mucho por recorrer.
Estando ya adentro, empezamos a ver todos los animales: chiquitos, grandotes, medianos, de todos los tamaños.
En eso corrimos a ver a las jirafas. Las jirafas!, qué podía suceder con las jirafas!, comen, caminan y vuelven a comer, porque ni siquiera son para echarse, son grandes y lindas nada más!.
Oh no!, ese día no sólo comieron y caminaron, de repente el jirafo…creo yo, fue a visitar muy de cerca a la jirafa!.
Todos los niños estaban ahí y las mamás ágiles como saetas, nos los llevamos distraídamente a ver a los Ñus.
-Miren niños!, aquí hay unos
bien bonitos…
No teníamos ni cinco minutos cuando el Ñu fue a visitar a la Ñu.
-¿Qué hacen mami?
-Están jugando al caballito.
Vaaaamonos!
Optamos pues por irnos con los hipopótamos. Ya saben, gordos, redondos, monumentales…qué más podía suceder.
Tal vez mi pregunta fue un poco necia, cuando de repente un extraño espectáculo colosal estaba a punto de suceder frente a nosotros.
-Pero qué les pasa??!!!!
Alguien debería de explicarles que hay niños presentes, ja!.
Y mejor nos fuimos a ver a las víboras, ahí de plano la confusión podría ser mucha y ligeramente imperceptible a los niños.
Fue entonces cuando me quedó muy en claro aquel dicho, de que anda como burro en primavera…es la verdad, Ohh Sii.
Y sí…así fue. Que demasiado ilustrativa fue esa visita al zoológico y que la primavera, definitivamente no espera a nadie…en fin.

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