¿Ya se dieron cuenta?, estamos a mitad de año! y parece que apenas hace poquito fue navidad.
No sé si sea generalizado, pero no nos damos cuenta de qué tan rápido pasa el tiempo aparentemente.
Es una expresión muy común:“qué rápido pasa el tiempo”. Pero el tiempo es el mismo, los mismos minutos, las mismas horas…el tiempo no se altera de ninguna manera…todo sigue igual. Pienso, que lo que si se altera, son nuestras actividades diarias, entre más compromisos, trabajo, tareas, responsabilidades y actividades tengas, el tiempo no nos alcanza y por eso parece qué pasa rápido.
Te subes al tren de la locura y vas volando por la vida!…los hijos, la pareja, el trabajo, tú casa, el compromiso, tú gimnasio, el quehacer, el proyecto, la tarea…todo lo vas subiendo y bajando en ese tren bala que decidiste tomar, nada más se te ve volar la greña cuando pasas. Por eso tus días se acortan, el tiempo no alcanza y los días pasan rápido.
Todavía me acuerdo de los memes con los propósitos de Año Nuevo. Que por cierto, ¿ya los cumplieron?, o nomas fue de dientes pa fuera. ¿Seremos mejores personas?, ¿habremos corregido algo?. Espero que si.
Es increíble que ya otro ciclo escolar haya acabado. Y yo no sé porqué, cuando estaba en la escuela se me hacía eteeeerno. Esperaba con ansias la llegada de las vacaciones, como si los días fueran de rodillitas.
Incluso ahorita mi hijo más chico me dice, mami, ya se terminó el año!. Y es como si sintiera que no se ha podido despedir bien de sus compañeros porque ya van para la prepa. Ahora este verano se gradúa y un nuevo ciclo y un cambio total de ambientes y compañeros le esperan.
El tiempo vuela y no nos espera.
Es por eso que no debemos postergar tantas cosas, si no, no haríamos nada en esta vida. Un viaje, un proyecto, un plan de vida; es bueno prepararse, ahorrar, programarse, pero no tanto, que después ya no tengamos vida como para poder hacerlo. Tenemos más tiempo que vida y el tiempo nunca va a parar ni se va a acabar. Nosotros somos los que nos acabamos y las generaciones siguen y siguen, empiezan unas y acaban otras y al tiempo no le importa qué tan importantes seamos, el no detiene su curso.
Empleemos bien nuestro tiempo. Todavía puedes hacer muchas cosas de provecho y no dejemos que nuestra mente se empolve al no darle un buen uso.
No importa que seas grande, aprende algo nuevo, actívate, sal a caminar, respira que el cuerpo se atrofia. Busca un voluntariado.
Y no se necesita ser grande para ser sedentario, habemos muchos más jóvenes que la falta de interés y apatía es desbordante.
Considero qué hay un tiempo para todo, hasta para echarnos a perder, pero que sólo sea un momento. Lo demás ocúpalo en algo bueno para ti y para los demás.
Ve tú bienestar físico, no te atrofies, come bien, come saludable, cuida tu apariencia, se agradable a la vista de los demás y no por darles gusto, date gusto a ti, sé un poco más egoísta y quiérete más. Así podrás querer mucho más a las demás personas si te sabes valorar. Tendrás esa capacidad de asombro y reconocerás muy fácilmente los logros y alcances de las demás personas.
Hay que tener una admiración hacia los demás, que es muy diferente a la envidia. Que todo aquello que la otra persona ha alcanzado, te motive a lograr grandes cosas tú también y no verlo con tirria. Seamos más listos y aprendamos de los otros.
Y sí…así fue. Que el tiempo vuela y no espera y ojalá tengamos esa vista de águila para poder ver crecer a nuestros hijos, sin que se nos vaya la vida, en un parpadeo.
8 años
EL TIEMPO VUELA
Some HTML is OK