No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 7 años

AQUÍ SE ESTÁ MEJOR QUE ENFRENTE

Cuando estuvo la época de la inseguridad, dejamos de ir a Tampico. Allá, es nuestra tierra, la que nos vio crecer, dónde muchos, le dimos vida a nuestros sueños, emprendimos trabajos, formamos familias…todo, todo fue creado allá.
Pero para algunos, tuvieron que migrar muy pronto por sus estudios, dejando atrás la tierrita que les dio sus primeros compañeros de escuela. Otros más como nosotros, tuvimos que migrar por cuestiones de trabajo, siempre pensando en un mejor futuro para los nuestros.
Hasta aquí todo transcurría de manera ordinaria. La vida nos presentaba nuevos panoramas, unos iban y otros venían. Pero hace unos 6 años atrás, la vida en Tampico se ensombreció de manera insostenible, la gente, literalmente, huía por sus vidas. Una época de terror y de inseguridad, rebasó todos los límites y ese Tampico hermoso del cual siempre se ha hablado, se acabó.
El comercio, los negocios, las casas, todo, parecía un pueblo abandonado, con sus fachadas maltratadas, en poco tiempo todo el brillo y esplendor se terminó.
Así que dejamos de ir. Por tierra era prácticamente imposible llegar y la única opción era ir en avión. Visitas extremadamente por necesidad hacíamos, no más.
Y uno se pregunta siempre, ¿habrá sido la mejor decisión para mí y para mi familia la que tomé? Yo podría decirles que si y no sólo los que migraron o se quedaron en Tampico, me refiero a todos, cualquier decisión en tu vida que haya requerido de un buen análisis, es la correcta, siempre estarás mejor que enfrente, donde hayas decidido quedarte, ya sea en tu trabajo, en tu familia, en tu casa, en la academia, donde lo hayas necesitado, siempre será mejor que lo que puedas tener enfrente.
Ahora si no te convence, entonces cambiarás de nuevo y seguirás mejor que enfrente.
Estamos en el lugar correcto, siempre y cuando tengamos apertura para mejorar.
Pero saben, en estas vacaciones, nos dimos la oportunidad de volver a Tampico de visita y nos llevamos una muy grata sorpresa. Ya desde hace un año habíamos visto algunos cambios, pero ahora, Tampico brillaba por si solo, un trabajo titánico que entre todos aportaron, hicieron que Tampico resurgiera desde lo más obscuro que había estado. Sus calles llenas de vida y de comercios, pintan de colores a ese Tampico hermoso.
Es increíble la gastronomía que se vive allá, sus mariscos tan reconocidos hacen que uno regrese para poder disfrutar de todas las bondades del mar y el río.
Muy buen sazón y muy buena comida uno encuentra allá.
Pero hay lugares emblemáticos, como lo es El Porvenir, así se llama un restaurante de mariscos, que les puedo decir, que son de los más ricos del mundo mundial, con su famosa jaiba a la Frank y sus tortillitas de queso asadero, es realmente adictivo.
Desde que tengo uso de razón siempre ha estado ahí, sobre de una avenida principal y curiosamente frente a un cementerio. Cualquiera diría que no son muy buenos vecinos como para la imagen del mismo, pero sabiamente, pusieron frente a su fachada, un letrero que dice…”Aquí se está mejor que enfrente”. Cosa que a los muertitos no creo que les vaya a molestar mucho.
Pero es algo que ya se volvió un ícono en la ciudad. Y forma parte de todo eso que le da vida a ese Tampico hermoso, a esa tierra tan querida que no puede desaparecer así como así.
Y bueno, por supuesto que fuimos a comer al Porvenir. Siempre muy agradecidos por la buena atención y la excelente cocina que tienen.
Recorrimos toda la ciudad en el poco tiempo que tuvimos y pudimos disfrutar de todo ese folclor que lo caracteriza. Hicimos una pequeña ruta gastronómica y definitivamente nos faltaron días para poder disfrutar de todo…fue realmente mágico, el poder recordar viejos tiempos. Y tan es así que nos quedamos con tantas ganas, que en estos próximos días volveremos otra vez!. Y a pesar de que nos reencontramos con amigos y gente conocida, queremos todavía más.
Y sí…así fue. Que nuestros tiempos son perfectos, nuestros lugares son los correctos y si nos cambiamos, siempre estaremos mejor que enfrente.

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