Es curioso, casi siempre que voy hacer un escrito, por lo general ya tengo el título, pero como en este caso, hoy no lo tengo, digamos que hay una idea de lo que quiero platicar, más no tengo bien en claro el título que le voy a poner hoy, así que, le voy a poner lo que se me de la gana.
Así me pasa al hacer transferencias bancarias, a veces no sé exactamente qué poner en el concepto y si no tengo el dato a tiempo, le pongo lo que se me de la gana.
En fin…
Pues qué creen, que hace unos días, previos a la navidad, salí con mis hijos y a uno de ellos lo llevé a casa de una amiga y con el grande me fui al gym y luego hacer unas vueltas. El chiste es que estuvimos toda la tarde ocupados.
Pero ya en la noche cuando veníamos de regreso, faltaba poco para llegar a la casa y casi me doy un enfrenón.
-¡ALEJANDROOOO!!, se me olvidó!.
Todavía con el corazón en el pescuezo, veo la hora y pfff, era temprano aún. Digo, chico sustote.
Y me dice mi otro hijo…¡aahhh no!, Sáfo! Yo no voy por él!.
El caso es, que es el colmo que se me olvide un hijo y eso que sólo tengo dos, no me imagino con tres o cuatro, el DIF estaría permanentemente en mi casa.
Y por lo general o casi siempre, bueno siempre, se me olvida el Alex. Pobrecito, desde chiquito lo he olvidado en muchos lados, pero tiene un tino para que sea él y no solo a mi me pasa, a toooda mi familia le sucedió una vez que estábamos en Cancún en una plaza y de repente le perdimos la pista. Íbamos mis papás, mis hermanos unos sobrinos y nosotros y esa vez como que si nos entró el susto de a deveras, en cuanto nos dimos cuenta que no estaba, lo buscamos de inmediato y como siempre, estaba en el baño. El asunto es que me avisa y luego se me olvida. Pero esa vez yo lo había dejado con los abues en un momento que nos separamos.
Así que después del susto, a cada momento se oía…
-¡Alex!, ¿Y Alex?, ¿Dónde está Alex?…¡ALEX!!…
Es muy perdible mijo, bueno, digamos olvidable Jaj!.
Y bueno, ya después del Sáfo!! de mijo de qué no quería ir por él, puse una alarma a las 10:30pm para recogerlo. En eso que llega mi marido y también yo dije…¡Sáfo!.
Todavía faltaba como una hora, pero aún así le hice hincapié de que había que estar por él a tiempo, para que no le llamaran la atención a su amiga, así que estuve atenta.
Apenas dieron las 10:30pm y yo, ya es hora! y mi marido en la cocina haciendo no sé qué, me dice, ya voooy.
Pasaron 15 minutos y yo…¡La niña!, ¡van a regañar a la niña porque Alex no se va!. Ya saben la mamá bien preocupada por la amiguita y yo mandándole mensajes a mijo de qué ya iba su papá para allá.
…Creo que no pueden negar mis hijos que soy madre única, olvidadiza, pero única y ya me imagino las historias que les van a contar a sus hijos.
Con decirles que una vez anterior que el Alex salió, le mandé un mensaje y literal decía esto…
-Papacin, si te me olvidas me recuerdas.
¿¡Cómo!?, ¿cómo a una madre se le van a olvidar sus hijos?!!.
En fin…ya pronto va a tener su licencia mijo y se regresará solito a la casa.
Y sí…así fue. Que al final de cuentas uno viene platicando lo que se le da la gana y este caso no fue la excepción…Ohhh Sii!.