Cuando se es joven y anda uno buscando trabajo, queremos encontrar algo rápido y fácil, siempre la opción de ser mesero es algo que se viene a la mente.
Uno siempre dice…metete de mesero aunque sea.
Parece fácil, pero no y doy gracias a Dios, que no tuve que ser mesera, porque ya me hubieran corrido desde el primer día.
Afortunadamente tuve la oportunidad de trabajar desde muy chica en las tiendas de artesanías que tenían mis papás y ahí si, era mi mero mole.
Considero que mi desempeño fue muy bueno y con gran conocimiento de cada cosa que se vendía, porque muchas de las artesanías que se vendían me tocó ir hasta el pueblo, la ciudad o la casita allá en quien sabe dónde para comprársela a los artesanos. Fueron viajes muy educativos, conocimos mucho, aprendimos mucho, así que yo me manejaba como pez en el agua en el negocio.
Además la atención al cliente siempre tiene mucho que ver para que regresen nuevamente o te recomienden.
Peeeero en el caso de ser mesera, ¡ay no!, hubiera sido una catástrofe.
Para los que me conocen, ya saben que soy ligeramente despistada y olvidadiza.
¡Eso si!, soy muy atenta y cordial, la atención al cliente sería de primera, pero de eso a que llegue su platillo a tiempo dista mucho que ver.
Para empezar se me olvidaría quién me pidió qué, llegaría a la cocina y les diría…te encargo una, una, unaaa, una que?.
Y bueno, cualquiera de ustedes me diría, pues tienes la orden en tu libreta, pos si y?!!, de quién rayos fue?. Tendría que salir nuevamente a tratar de recordar quién me lo pidió.
-La señora de flores?…mmm no.
-El que va con su familia?…mmm no.
-El chavo de la esquina???
Y otros me van a decir, si, pero tienes un área nada más para ti…las mesas 12,13,14 y 15, así que no te puedes equivocar.
Pues si, pero mi memoria de corto plazo no me deja y en lo que me volteo para ir por el pedido, ya se me olvidó!.
Y estaría viendo de lejecitos a los de las mesas que me tocaron tratando de recordar quién me lo pidió…seee de seguro fue la mesa 13…¿esa será la trece?, no, la de la derecha es la trece. Y obvio ahí habría un problema, tratar de recordar cuál número de mesa es cuál.
Porque no en todos los restaurantes tienen número. Los meseros ya saben la ubicación de cada una y bien al tiro que tienen dominado todo.
Digamos que ya surtí la orden sin complicaciones, que les haya entregado todo a tiempo y después?…señorita, me puede traer una cuchara?.
Iría a la cocina y pum! Ya se me olvidó a qué fui. Regresaría a atender a otros comensales y el de la mesa me diría…señorita, y mi cuchara?
-¡LA CUCHARA!
Entonces me iría volando por su cuchara.
Luego me dirían…le encargo un vaso con agua y otro diría yo también con hielos, que sean dos, yo sin hielo, yo con poquito hielo, yo con el hielo aparte…
Obvio eso no se anota, son pedidos extras que uno tiene que confiar en su grandiosa memoria para poder traer todo. Y ahí es dónde patinaría.
Nomas de pensarlo me dan nervios.
Cuando era adolescente y mi mamá me mandaba al súper que estaba a unas cuadras de la casa, me pedía tres cosas, ¡tres cosas!. Y llegaba al súper y ya se me había olvidado qué me había pedido, recorría la tienda tratando de ver si viendo las cosas pudiera recordar, a veces si funcionaba, pero cuando no, tenía que pedir el teléfono de la tienda prestado para llamarle a mi mamá…mamin, qué me pediste?.
Cualquiera pudiera decirme, anótalo. Pues si, ya anoto los encargos.
Peeero estando en la casa y siendo la que atiende a la familia a la hora de comer, ahí está el detalle.
Les sirvo a todos y de repente cuando me paro me dicen…te encargo mas agua porfa. Voy sirvo el agua, hago otras cosas, me empiezo a tomar el agua y me siento…¿y mi agua?.
¡El agua!, tengo esa costumbre de que cuando sirvo el agua o le voy tomando o me la quedo, ¿se imaginan?, en un restaurante, estarle tomando al agua que voy a entregar…creo que no duraría mucho ahí.
Y en una fiesta en casa, ni se diga, de plano les digo, están en su casa, sientanse en confianza de tomar lo que gusten. De plano le he tenido que decir a alguna de mis invitadas…amiga recuérdame por favor de partir el pastel a tiempo. Porque obvio, en alguna ocasión se han ido todos y el pastel? Bien Gracias.
Y sí…así fue. Que gran mérito les doy a todos esos meseros con memoria de elefante y que pueden cubrir con 5 comandas al mismo tiempo, mis respetos a todos ellos. Ohh Sii!