No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 4 años

UNA SERIE DE EVENTOS DESAFORTUNADOS

¿Vieron la película?¿O era serie?, creo que serie. Si, pues hace tiempo salió una serie, de unos niños huérfanos en donde el antagonista era…mmm…¿cómo se llama?…mmm…uno bien tontote, Jim Carrey!, ese mero.
Y bueno, a estos 3 pobres chicos, dos adolescentes y una bebé, hijos de unos adinerados exploradores, zaz!, que se le mueren los papás, no se si en un viaje o en un incendio que tuvo su mansión, por eso los chicos quedaron solos y a la deriva.
Peeero, les pasan una serie de cosas desafortunadas que uno dice…por Dios!, qué más les puede pasar?!.
Como si cada capítulo amanecieran con el pie izquierdo.
Pues a veces así pasa, que hay días donde uno dice…bueeeno, nomas hace falta que me haga pipí un perro!.
Y qué risa, porque una vez hace muchos años recién casada, estaba lavando el patio y yo tenia al Goliat, un perro bóxer Leonado hermoso, grande e imponente.
Yo andaba de short y en chanclas, con la manguera y la escoba tallando el patio, cuando en una de esas, siento calientito en la pierna y pues nada! Que el Goliat me estaba haciendo pipí en la pierna, perro cochino!, que le grito.
Pero fue tanto mi asombro que no sabía si reír o enojarme con el perro, porque yo para él era suya, de su propiedad,¡me había marcado!…¡Mi humana!.
El caso es, que sé lo que es que un perro te haga pipí.
En cuanto a los eventos desafortunados, pienso que la vida te va dando señales en donde a veces tienes que parar con lo que estás haciendo o hacer una pausa o definitivamente no continuar con algo.
Tenemos que poner más atención a lo que nos sucede o hacerle caso a nuestros instintos.
Una vez me dio mucho coraje, porque no hice caso a mis presentimientos. Estábamos mi esposo y yo hace muchos años en la feria de Tampico y teníamos un stand. Fueron dos semanas de sobas interminables y nuestro producto era muy atractivo, vendíamos rompecabezas de goma muy bonitos y baratos. En una de esas a la hora de irnos ya en la madrugada, vi a una de los vecinos estar sentada en su local ya cerrado, su mirada me dio muy mal presentimiento y a pesar de todas las alertas que pude haber sentido, no le hice caso, mas aun así me fui preocupada.
Y si, al día siguiente que llegamos, nos dimos cuenta que nos habían robado.
¿Se dan cuenta de lo que se siente el hecho de presentir las cosas y no hacer nada? Da mucho coraje consigo mismo.
Así que a raíz de ahí, traté de ser más intuitiva y si me sirvió…bueno, a veces cuando me hago caso.
Resuuulta, que el día que nos íbamos de Luna de miel mi esposo y yo por carretera, primero, se nos quedan las llaves de la casa adentro, luego, ya queríamos salir de la ciudad y nada!, un ruido raro en el aire acondicionado, que era una hoja seca atorada bien adentro. Para esto ya habíamos perdido unas dos tres horas y luego, saliendo del mecánico una llanta ponchada! Y dije NO, hoy no nos vamos!. Así que nos quedamos a la tornaboda.
¿Pero qué más señales del cielo o del universo necesitaba para no salir? ¡Fueron más que suficientes! Y estoy segura que hubiéramos cometido un grave error si aún así nos hubiéramos ido.
Haz caso a tus instintos, a veces estamos tan cegados con pensamientos complejos, que no podemos ver esas señales y es cuando se vienen una serie de eventos desafortunados y no es que nos levantemos con el pie izquierdo, es que no permitimos darnos cuenta de esas pequeñas señales.
Obvio que si te sientes en un mal día, va a ser una reacción en cadena y uno solito atrae las circunstancias desafortunadas.
Los accidentes ocurren, sí, más depende de tu reacción ante esa circunstancia si lo haces más grande o no.
Bien fácil, se te cae un vaso y se hace todo un batidero entre agua y vidrios en el piso. ¿Qué hay que hacer primero?, pues retirar con cuidado los vidrios rotos, después con servilletas absorber el agua y quitar el resto de las astillas en el piso, luego barrer para no dejar nada y por último trapear si es que el agua era de sabor para que no quede chicloso.
Si lo haces mal y metes el trapeador cuando todavía hay vidrios corres el riesgo de cortate y astillarte. El trapeador no es mágico y no se le van a quitar los vidrios enjuagándolo.
Así que tratemos de ser más abusados en situaciones como éstas.
El otro día, me estaba lavando los dientes y como ya saben algunos, yo tengo una muela postiza y cada vez que me lavo los dientes, me la quito y la lavo y al estar haciéndolo mi pensamiento fue…no se me vaya a caer al hoyo, debo poner algo para que tape ahí y qué creen?? Pos claaaro, se me cayó!
¡Mi muela!, me lleva!, pero si ya sabía lo que podía pasar porqué no lo hice?!!
Afortunadamente guardé la calma, destapé el tubo de abajo y saqué mi muela.
Considero que es importantísimo tu reacción ante los problemas. Una sobre reacción es caótica porque no te deja pensar claramente y al no estar enfocado, vas a continuar cometiendo errores durante el día. Y no es que te valga, simplemente dimensiona tu problemática…¿tiene solución?,¿no tiene solución? Y si no puedes pensar bien, busca ayuda. Una mente fría y ajena a tu problema puede pensar mejor.
No somos adivinos, pero si podemos ir más allá de los hechos tratando de anticipar las cosas.
Es como cuando la primera vez que viajamos a Disney con mis hijos cuando estaban chicos. Era una época en donde los niños se portan mal, hacen berrinche o se pelean y obvio yo no quería discusiones ni momentos incómodos por tonterías. Así que me anticipé a nuestro viaje e hice un trato con ellos, por cada berrinche, pleito u lo que sea, se les iba a cobrar un dólar de castigo. Para esto ellos llevaban su dinero para comprar sus cosas, así que les iba a doler en el alma perder su dinero por tonterías y así fue, tuvimos un viaje muy padre y nos la pasamos muy contentos.
Y si andas acelerado porque la vida no te alcanza, está bien, hay días muy muy ocupados, pero si a sabiendas que nuestra realidad está con horas muy apretadas, entonces hay que poner orden a esas horas del día, para que la chamba salga…primero esto, luego esto, después esto. No todo revuelto y a cómo salgan las cosas.
Porque mucho de eso se quedará en el camino.
Y sí…así fue. Si sientes que tienes un mal día, trata de serenarte, respira y calma tus pensamientos. Nunca digas ¡qué pésimo día!, porque te la vas a creer. Así que serénate y busca una solución.
Some HTML is OK