Cuando mis hijos eran bebés y estornudaban, les decíamos…¡Achú bebé!.
Eso se nos quedó mientras estaban chiquitos, pero con el tiempo, les dijimos !Salud!.
Y un día no hace mucho tiempo, ya estando grandes mis hijos, me puse a pensar del porqué cuando uno estornuda, sea quien sea se le dice “salud”.
Parece algo tan normal y común, que más que nada se ve como un acto de cortesía y educación decirle salud al que está a lado.
Pero mi duda y mi curiosidad la externé con palabras estando mis hijos y uno de ellos me dijo…se dice “salud”, porque antiguamente cualquier gripa te podía causar la muerte.
Su contestación fue clara y sencilla y me dejó pensando…claro, no había caído en la cuenta que hace muchos años los medicamentos para una simple gripa no existían, así que cuando alguien estornudaba se le deseaba salud.
¿Se dan cuenta? Desde hace muchos, muchos años se desea salud para los demás y a un simple estornudo se le contesta “gracias”.
-Aaaachú!!
-¡Salud!
-Gracias
Hoy más que nunca entiendo el verdadero significado, porque volvimos a regresar a esos tiempos en donde un virus de gripa desconocido, nos hace temer enfermarnos y con mayor razón desear la salud.
Y cada año en nuestra vida se ha vuelto más consciente el agradecer que estamos aquí.
Solo piensen en todos aquellos que se han ido, los que han partido, los que a pesar que les dijéramos “salud” ya no están…
Nuevas conciencias se han creado, las nuevas generaciones se están preparando y los jóvenes de hoy son los más conscientes de este cambio.
¿Qué tuvo qué pasar para valorar más nuestra existencia?, somos tan efímeros que hoy más que nunca no queremos desaprovechar esa pequeña oportunidad de vida, de ganas, de ímpetu, de deseo de crear, reinventarse y no reprimir lo que uno lleva dentro. Ojalá y puedas hacer ese viaje tan deseado, tomar esa clase a la que no te atreviste por no sé qué, a aprender algo nuevo, a practicar un deporte, a ponerte ese perfume tan preciado, no lo esperes a un momento importante, los perfumes son para usarse inclusive cuando estás solo.
Gratifica tu esfuerzo, date la oportunidad hoy, porque mañana quién sabe si llegará el día.
…Uno de mis hermanos, ésta navidad la pasó solo en Ensenada, pues así la situación por trabajo se presentó y lo que me dio mucho gusto, fue que visitó uno de los mejores viñedos de allá y se dio la oportunidad de disfrutar una buena comida y una buena bebida, porque se lo merecía. Y aunque no sé lo hubiera merecido se dio el gusto y el placer de hacerlo.
No posterguemos nuestra felicidad, no posterguemos la oportunidad de lograr algo, porque el reprimir tu deseo es lo que nos hace infeliz.
Justo ayer, mi hijo mayor nos platicó un proyecto, qué tal vez sea el principio de su vida como adulto y saben qué, me dio tanto gusto que lo haya hecho, porque uno puede vivir de buenas ideas y de buenas intenciones pero al final no cristalizar nada.
Las ideas creativas son buenas cuando las piensas, cuando las externas, cuando las plasmas en un papel y cuando las realizas, antes no.
¡Salud! y buena ventura a todos los que han luchado tanto contra las crisis, contra sus miedos y contra uno mismo.
Porque hemos avanzado, porque hemos crecido como personas y ante las adversidades seguimos de pie.
Y si hay esa oportunidad de complacerte, hazlo, que la vida ya no regresa.
Lucha por tu salud, no te acabes con mugrero y medio, ni con malos hábitos ni sedentarismos, si eres joven o ya chavo ruco cómo se dice ahora, cuídate, valórate, ama tu cuerpo porque nadie lo va hacer por ti. Si en tus manos está el cuidar de tu salud, hazlo.
Y sí…así fue. Que deseo SALUD de corazón a todos aquellos que han tocado mi vida, amigos, familia, gente…así sea.