No me vayan a salir con que ¿qué es esooo? Oseaaa (así como con una papa en la boca), qué no te das cuentaaa, de que mi papiii sólo nos ha llevado a Disney y a los Universal Studuos eh?? Y de perdis al Six Flags pero de San Antoniooo.
Pues si, todos esos lugares también pueden formar parte de ésta historia, con la única diferencia de que ahí no está el clásico “llévele, llévele, sif sif o nof nof y otrof y otrof más”. Y todo porque el cuate que está vendiendo las colchas, alcancías de yeso y peltre trae el micrófono bien pegado a la boca y así suena.
Por lo menos en Tampico así era, y también vendían hot cakes, re gachos y desabridos, olían delicioso eso si, pero yo no sé cómo es que le gustaban a mi papá. Algodones de azúcar, hot dogs, elotes, espiripapas, palomitas, nieves y aaaaahh si si, fresas con crema, esas de cajita. Que tampoco me gustaban pero eran clásicas. Y no se diga el garnacherío que había, hamburguesas y carnes asadas, antes no salía uno con tifo o cólera de ahí…en fin.
Los juegos mecánicos siempre han sido los mismos, aunque cada año traían una nueva atracción en cuanto al juego más intrépido y eso hacía más emocionante la ida a la feria. Yo me subía a todos, pero desde hace varios años ya no me puedo subir a los caballitos ni a nada que de vueltas, antes me encantaban las sillas voladoras pero ya no puedo, me mareo mucho y se me revuelve el estómago.
Aaaaaa pero no se diga las montañas rusas y todos esos tipos de juegos donde a uno lo lanzan hecha la duro. Tal vez harán algún rizo en el aire pero no quiere decir que sean giros constantes. A esos si me subo. Y más porque mi hijo mayor es totalmente extremo, no le teme a nada y dentro de sus planes está el aventarse en bungee y en paracaídas. Yo…paso.
En Orlando nos dimos vuelo y eso que tenía 9 años. Ahora que va para los 14 y con nuevas atracciones en los parques, no creo aguantarle el paso.
Pero qué les cuento, que hace muchos años, siendo adolescentes mis hermanos y yo; nos dejaban andar con mis primos allá en México por todos lados, ¡solos!. Y una de esas veces fuimos a la Feria de Chapultepec, nunca había visto una montaña rusa. Y eso era espectacular, enorme y de madera. No recuerdo si primero nos subimos a la montaña rusa y luego a los juegos para que se nos salieran los hígados o al revés. El caso es que de todos los primos, el más pequeño que era un niño, quería fervientemente subirse a la montaña rusa. Para variar nada más éramos 2 mujeres y puro pelado. Así que había que aguantarles el paso. Y por darle gusto al escuincle, nos subimos…
Yo no sé qué rayos hacia yo ahí sentada, pero ya no había marcha atrás. Y aquí el asunto es bien gacho, tus nervios se ponen de punta cuando vas subiendo con el trac trac, trac trac del carrito lentamente. Hasta ahí todo va bien, pero de repente das un ligero bajón y uno aaaaa! Y al ver que no se siente tan gacho, como que se confía uno, ¡pero no!, eso nomás es para agarrar vuelo porque inmediatamente y a la velocidad de la luz, bajas por la pendiente más pronunciada y AAAAAAAaaaa!!! Ahí es cuando uno dice, ¡Me voy a morir! ¡Me voy a moriiiiiir!.
Pero no nos morimos y creo que eso es lo que me ha dado valor para subirme a alguno que otro juego intrépido.
Algunos son excitantes y locamente alucinantes, como ese de la Torre del Terror allá en Disney. Durante nuestro recorrido, oía a lo lejos un aaaaaa pero así como tipo lamento, a cada cierto tiempo lo escuchaba y no sabía de dónde venían esos gritos ahogados. Total que llegamos a esa atracción y fue ahí donde me di cuenta de que de ahí provenían los gritos…después supe porqué. Espero y no me haya quedado algún daño psicológico…
Y sí…así fue. La Feria, atracción o parque creo que todos la hemos disfrutado mucho. Es algo así como masoquista el asunto pero de igual manera seguimos regresando. Y no dudo que a todos alguna vez nos hayan comprado o ganado alguna alcancía o figura de yeso, a que sí verdad?
12 años
LA FERIA
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