No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 12 años

GENIO Y FIGURA

A veces me han llegado a preguntar que de dónde saco mis historias, que cómo se me ocurren, o que si las invento. Nada es inventado, nada es exagerado ni cambiado, trato de ser lo más veraz posible, porque habrá cosas que no las recuerdo tan a la perfección. Otras cosas tal vez las podré omitir por respeto a alguien, o porque de plano me extendería mucho en mi escrito. Por eso le puse el nombre a mi blog “Y SÍ…ASÍ FUE” porque yo lo viví…y qué y qué y qué!.
Pero la verdad, es que tengo muchos motivos para hacerlo y uno de ellos, mi familia me los da…creo que tengo mucha tela de dónde cortar. Me imagino que en cada familia es lo mismo. Siempre habrá alguien que destaque o que sea todo un personaje…es más, todos somos unos personajes. Observen bien a cada uno de los suyos, con sus cualidades y virtudes, sus defectos y manías, todo eso, los hace ser especiales, a veces no tan agradables, pero especiales. En mi familia, y me refiero a papás, hermanos y sus respectivas todos somos, digamos que de un carácter…relajado, divertido y de mucho humor. Y más cuando estamos juntos, en una sobremesa o reunión familiar. Nos reímos bastante y no falta a quién se agarren de su puerquito, que por lo general es contra el más chico o el que se deje. Y el que no cae, resbala. Todo esa complejidad del trabajo y la vida diaria ahí se desvanece, entre tanta risa por puras tonterías que decimos y ocurrencias de algunos.
Pero el que se lleva las palmas entre otros, es mi papá. Que si fuera un súper héroe, se llamaría “El vengador de las causas injustas”. No sé porqué, pero cuando pienso en eso me lo imagino como Don Quijote, con su espada y su armadura recorriendo todo el mundo en defensa del más débil. Según él, dice que qué bueno que no es presidente, gobernador o nada de eso, por que si no, ya hubiera mandado a fusilar a muchos…y si lo creo. Por lo menos a mandado al demonio a medio mundo, esa es su frase…”¡Váyanse al demonio!”. Y me imagino que ha de tener muy saturado el infierno.
Y eso no es de grande, desde que estaba chiquito de interno en un colegio muy waw allá en México, ya mostraba sus dotes de vengador anónimo. Le llamaban La Pulga por chiquito, pero casi siempre andaba con un ojo morado por trompearse con algún compañero. Y todo por defender a algún otro. Así que desde pequeño ya se veía venir el porqué de sus arranques de ahora.
Tiene cosas muy graciosas, como una vez hace muchos años, estaba tratando de acomodar una caja de mercancía que tenía junto con otras, pero no podía, y nomás se oía…¡Me lleva!. Y que le empieza a dar de patadas tratando de meter la caja. Grave error, nunca lo hubiera hecho enfrente de nosotros.  Así que desde ese entonces, cuando mis hermanos o yo no podemos con algo, decimos, “dale de patadas”. Pero claaaaro que no nos estamos burlando de nadie, nooo claro que no. (y de seguro ahorita es cuando mi papá dice… ¡Condenados! ¡Váyanse al demonio!). Creo que somos pocos o nos conocemos mucho.
Hace unos días vinieron mis papás de Tampico acá a Monterrey y en una de esas que iba yo manejando, un taxista que se me mete y no me dejaba dar vuelta en u,  no sé qué pretendía el taxista porque estaba haciendo una megatarugada, y para esto, a mi papá ya estaba que le hervía la sangre, ¡pues cómo le iban a hacer eso a su mijita!, y le dije, ya déjalo. Y él…¡Aaaa no! ¡Viejo baboso! ¡Orita verás!. En eso el zoquete del taxista se da la vuelta en u y se me planta en frente y no me deja estacionar ahí enseguidita. Y que se baja mi papá del carro de volada aún con todo y su dolor de espalda, y dije ¡ya se armó!. Se asoma por la ventana del pasajero y todo endiablado le dice con voz fuerte y con el acento chilango más marcado…
-¡¿Pus qué traís?!
-¿Qué?
-¡¿Pus qué de qué?!
-¡Pus órale!
-¡Pus te estás tardando!
…bueno, eso fue lo que yo creí que le decía. Pero en realidad lo que le dijo fue…-¡Sea más educado!, y el otro…
-¿Ehhh?
-¡¡Que sea más educado!!
Buéhh…ese es mi papá, y todavía de regreso venía diciéndome…-¡Viejo baboso! ¡Cómo se le ocurre! ¡Y a mi mijita!…en fin…genio y figura, hasta la sepultura.
Y sí…así fue. Cada uno de nosotros ha dejado huella en su camino, por su característica forma de ser. Y creo que nadie pasa desapercibido por esta vida, aún así se haya creído en algún momento. Somos importantes, únicos e inigualables. Y lo mejor de todo, es que siempre habrá alguien que nos quiera tal y como somos. Y si no, pues ya nos estarán mandando al demonio también.

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