No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 11 años

ENAMÓRATE

El día estaba fresco y un Sol radiante entraba por mi ventana. Recuerdo tan vívidamente, todas esas sensaciones aquella mañana. Era la primer noche que pasábamos en nuestra casita nueva con techo. Mi cama estaba atravesada en la habitación entre cajas y muebles mal acomodados. No teníamos cortinas, el olor a nuevo llenaba el ambiente y el clima tan agradable de un día de febrero hacía más rica la estancia en nuestra nueva casita.
Fue un 14 de febrero cuando nos mudamos. La emoción y la ilusión de cambiarnos era tanta, que todo el agotamiento y cansancio había pasado a segundo plano. Al final del día, mi esposo no pudo pasar la primer noche en casa, porque tenía que ir hacer guardia al hospital, su papá estaba muy grave desde tiempo antes y había que cuidarlo. Así que mi hijo pequeño, me pidió poder dormir conmigo aunque sea por esa noche.
Me acosté muy temprano y dormí como reina. Al despertar, un Sol radiante entraba a mi cuarto, como dándome los buenos días, el día estaba tan cristalino y nítido, que esa sensación de felicidad era completamente extraordinaria. Miré a mi ventana y lo primero que veo, eran las montañas a lo lejos que rodeaban a ese bello bosque donde nos mudamos. Me sentí plena, llena y enamorada de todo lo que me rodeaba…
Es curioso, pero si te das cuenta, vas a ver que la vida misma te enamora, hace que aprecies a tu familia, a tus amigos, tu trabajo, tus hobies, el lugar donde vives, tus metas y tus proyectos. Así es, date cuenta de todo lo maravilloso que tienes a tu alrededor, siéntete dichoso por lo que has logrado, disfruta lo que tienes, pero aún así lucha por más, mejórate, púlete, saca provecho a tus potenciales…deja huella.
Dicen, que el tener hijos adolescentes, es mantener una conversación monosilábica con ellos.
-¿Cómo te fue en la escuela?
-Bien
-¿Qué hiciste hoy?
-Nada
-¿Te encargaron mucha tarea?
-Si
¿Vas hacer algo especial hoy?
-No
Creo que ese no es mi caso, mis hijos hablan hasta por los codos, me atarantan con sus comentarios y hasta se pelean por decirme algo primero. Es algo que disfruto mucho  de ellos, aunque a veces digan que no les pongo atención y que mis contestaciones sean menos que monosilábicas, digamos que son algo así como una especie de contestaciones sonoras.
-Mami, fíjate que hay un juego
nuevo en el PS4 que…
-Ajá?
-…porque tiene uno gráficos
padrísimos que…
-Mhhm?
-…y ya salió una nueva edición de…
-Ohh
-¿Me estás poniendo atención?
-Emm??
Son fantásticos, adoro el ir con ellos y platicar de mil cosas. El saber que se sienten a gusto conmigo en cualquier momento, es un gran orgullo. Mi hijo el mayor se ríe conmigo, pero el chico se ríe de mi. Es como la ración diaria de buenos momentos, de esos que hacen grandes tus días. Enamorada de ellos estoy.
Tu pareja, tus seres queridos, aquello por lo que has luchado y todo eso que te da grandes satisfacciones, es lo que hacen que ames tu vida.
Y sí…así fue. Habrá tiempos turbios, donde pareciera que nada tuviera sentido. Batallas interminables con ese yo interior confuso, que muchas veces no sabe lo que quiere. Días en donde el nuevo amanecer pesara como lastre y desánimos insuperables. Así es…pero recuerda que nada es permanente y que la vida sigue, mostrando sus mejores matices para nosotros. Rescata aquello perdido, renueva lo fallado, dale un nuevo aire a tu vida para que cada día más, te enamores de ella.

Some HTML is OK