Nos habían invitado a una fiesta de cumpleaños. He de haber tenido como unos 6 años y mis hermanos 8 y 9. La fiesta fue en casa de unos compadres muy queridos de mis papás. Yo con mi cabello cortito y redondito y unos zapatos nuevos que quería que todo mundo se diera cuenta de que estaba estrenando.
Durante la fiesta, nos dijeron que íbamos a tener una gran sorpresa, que a la casa vendría Cepillin. Así que nuestra emoción estaba al máximo, tal vez con un poco de incredulidad porque en aquél entonces, Cepillin era el ídolo de todos los niños y como que no era muy posible que fuera a una fiesta en casa.
Esperamos un rato y luego nos llamaron a todos a la sala, veíamos con gran expectativa hacia todos lados, inquietos por que llegara pronto. En eso, por las escaleras que estaban frente a nosotros, va bajando ni más ni menos que él mismísimo Cepillin!, me hubiera gustado que en aquél entonces, nos tomaran foto de la cara de asombro que pusimos todos los niños al verlo. Yo creo que ha sido una de las emociones más grandes que he tenido de chica y aunque después nos dijeron que se trataba del cuñado de los festejados, porque eran cuates, aún así no lo podíamos creer. Su cabello era igualito, su cara, su figura tan delgada, su ropa, todo!. Era él ni más ni menos, lo veíamos con gran asombro, que ahora que lo pienso, tal vez así ven los niños, a sus personajes favoritos en sus fiestas. Mientras que nosotros los papás nos da risa el Hombre Araña flacucho que ponen, o el Barnye con su botarga mal hecha, para los niños es lo máximo de lo máximo el verlos en persona.
Pero a pesar de que nos hubieran dicho, de que ese Cepillin fuera el cuñado de los niños, nosotros no podíamos creerlo.
Fuimos súper fan de él, teníamos algunos de sus discos, veíamos todos sus programas y casi no nos perdíamos ninguno.
Fue una gran época para todos nosotros. Después no sé cómo lo fuimos perdiendo, el paso de los años tal vez o el ya no verlo en la tele.
Pero aún con el pasar del tiempo, cuando tuve a mis hijos y eran muy pequeños, les conseguí varios discos de Cepillin, con casi todas sus canciones. Cada mañana les ponía los discos para que se despertaran y se fueran a la escuela, así que siempre les amanecía con cancioncitas.
Después, no sé cómo me voy enterando, que Cepillin se iba a presentar allá en Tampico, que era donde todavía vivíamos. La emoción me invadía porque lo iba a poder ver en persona, así que fuimos.
Llegamos y para empezar, había puuuuras mamás con sus güercos en brazos y otros medianitos. El lugar no era muy grande, pero si justo para la cantidad de gente que había ido. En eso, que sale Cepillin, fue un poco extraño porque salió con gorra y él nunca andaba así, luego se le ocurre hablar y haaa canijo!, pero qué voz tan aguardientoza tenía, muy rasposa y ronca, estaba flaco, si como siempre, pero aún con pintura se veía muy cascareado de la cara. Digo, yo no sé qué esperaba después de tantos años, el pobre Cepillin ya estaba viejo. Total que después de todo ese escrutinio, se nos olvidaron las expectativas y disfrutamos de todas sus canciones: La feria de Cepillin, Un día con mamá, Tomás, El payasito de la tele, El pingo colorado y muchas más.
Pero lo que me causó mucha risa, fue que todas las mamás, estábamos bien prendidas con sus canciones y los niños no sabían ni qué onda. Había señoras que se volvían locas por tenerlo en frente, y así como yo, todas ellas volvieron a revivir todos esos tiempos de gloria, en que lo veíamos a diario en la tele.
Y sí…así fue. Súper fans del payasito de la tele fuimos muchos, recordamos con gran agrado todos sus programas y solo muy pocos, tuvimos la dicha de conocerlo en persona.