No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 10 años

NAVIDAD ¿¡TAN PRONTO!?

     Ijuesú!, pero qué rápido pasa el tiempo!. O será que estuvimos muy ocupados como para darnos cuenta, tal vez ha de ser eso. 

     Mis hijos no tuvieron tiempo de decir “¿y yá merito es Navidad?”, porque sus ocupaciones como chicos de secundaria y prepa no se los permitió. Las dinámicas en casa y las responsabilidades de cada uno van cambiando, los compromisos van aumentando y toda la familia cambia su rol de vida. 

     Miro hacia atrás y me veo con niños pequeños, en una casa pequeña y con metas más pequeñas. Todo, es a su debido tiempo. ¿Pero porqué en aquel entonces no corría, porqué no tenía que ajustar más mis horarios, ni tampoco gastar más dinero?.

     Porque sus necesidades eran pocas, dependían de uno completamente y no comían como trogloditas. 

     Se dedicaba uno en cuerpo y alma todo el tiempo, los lazos eran muy estrechos pero sus palabras eran otras: yo quiero, dame, me lo compras, no me gusta. Ahora sus palabras se vuelven menos egoístas y se transforman en: yo pienso, me gustaría, en mi opinión, podría ser. 

     Las comunicaciones se vuelven más estrechas y de un sentir más elevado, más maduro y pensante en todo lo que nos rodea. 

     ¿Qué si extraño aquellos tiempos pasados?, yo diría que no, gracias a Dios los viví muy plenamente con mis hijos. No quisiera regresar el tiempo, todo y cuál pasó, así mismo quiero que se quede atrás. 

     He conocido gente, la cual se lamenta de no haber disfrutado a sus hijos, pero la vida es así, no hay escuela para padres y de nosotros depende qué tan astutos nos veamos en ese aspecto. Yo diría, que no importa cuántos errores podamos cometer como padres, si no, cuántas veces has sabido poder corregirlos.

     Navidad ya es, y todo un año más de trabajo, de planes, de gente que va y viene, de metas obtenidas y logros alcanzados, que hemos acumulado. A veces no todo sale como quisiéramos, pero más que verlo como un error, deberíamos de asimilarlo, como una oportunidad más para mejorar. 

     Me es grato finalizar el año, casi sin darme cuenta, y eso quiere decir, que no hay lastres que nos detengan en el tiempo, cosas en las cuales, nos quiten constantemente el sueño. 

     Para muchos como a mi, ha sido un año de mucho aprendizaje, de conocimiento interno, de mejorar cada día más como persona y de crecimiento.

     Pero lo que más me sorprende, es el hecho de que no terminamos de aprender, siempre hay algo nuevo y bueno que podamos adquirir en nuestra vida. No todo está escrito y podemos mejorar nuestro rumbo.

     Hemos de disfrutar plenamente a nuestra familia estos días, que es cuando nos podemos reunir, de gozar de su existencia, de poderlos mirar nuevamente ahorita, que todavía estamos aquí.

     Faltan unos cuantos días más y las pachangas y reuniones familiares nos esperan. Son días para estar al día con la familia, de saber cómo les ha ido y de recordar alguna que otra anécdota con ellos. 

     Y sí…así fue. Que para muchos como a mí, la Navidad se nos vino de volada. Las posadas se juntaron, de compromisos, compras y pendientes nos llenamos. Y de seguro como yo, muchos otros han de estar vueltos locos, buscando los regalos.

Some HTML is OK