No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 10 años

TRAGAME TIERRA

Cómo se los podré decir…
Digamos que simplemente ocurrió.
Resulta, que el otro día, después de ir por mi hijo a la escuela, le dije que teníamos que ir al Home Depot a buscar un espejo para el recibidor. Y ahí vamos. Yo traía puesta todavía la ropa del gimnasio, con mis polainas en los pies y toda la cosa, había tenido un día muy ocupado, que ni siquiera eso me pude quitar. Así que a las carreras llegamos, porque todavía había que llegar a la casa y terminar de preparar la comida. Traíamos prisa pues. Y como no encontraba los espejos, me dirigí a un grupo de muchachos que estaban platicando y que eran empleados de ahí. Les pregunté qué dónde estaban los espejos y un chico guapo de entre ellos, me dijo que él me los podría mostrar.
Mi hijo y yo seguimos al chico de buen ver y llegando al pasillo, me dice el chavo…-tenemos de estos. No había abierto yo la boca, cuando de repente, ¡se me sale un pun!. ¡OH POR DIOS!, no lo podía yo creer!, no había movido ningún músculo, aflojado el cuerpo, ni apretado nada como para que sucediera!, ¡trágame tierra!, me quería yo morir y más porque tuvo que ser frente al chico guapo.
Mi mente corrió rápido y en un arranque de enojo, visualizó mi trasero y le gritó, -¡Pero qué te pasa!!!. Como si fuera alguien, le estaba echando la culpa de dejarme en ridículo frente al chico que no estaba nada mal…yo, simplemente me quería morir.
Los nanosegundos pasaban y en una ligera y despistada pausa, le contesté al chavo muy ecuánimemente, que si claro, esos espejos eran más o menos los que estaba buscando.
Por supuesto que él se comportó a la altura y de manera muy profesional y respetando toda mi elegancia, siguió mostrándome los espejos.
Mi hijo, ni cuenta se dio, él andaba papando moscas y ya cuando le di las gracias al chico guapo por su atención, se giró y se dirigió de nuevo con sus amigotes.
!Nooooo!, les va a ir con el chisme y les va a decir que, qué creen?!, que la señora toda fitness que vieron, se pedorreó en frente de mi!. ¡Dios!, ya me imaginaba toda la escena. Así que por un momento fugaz pensé, ¿y si lo tackleo?, tal vez así podría evitar que vaya con el chisme con los amigotes. Pero como todavía existía el beneficio de la duda con lo que pasó, no quise evidenciarme del todo. Así que tuve que soportar semejante bochorno como los verdaderos machos.
Ya estábamos pagando, cuando todavía le decía al fufurufu…¡Imbécil!, ¿cómo demonios no te pudiste haber aguantado?, es más, quién te dio derecho de salir!!, porque yo no!. Ni siquiera había parpadeado para que eso sucediera…en fin.
Ahora, comprendo un poco el porqué le pasa eso a la gente. Digamos que el cuerpo se afloja y tiene movimientos involuntarios. Y no hace mucho, había visto unos vídeos en donde a conductores de la televisión, les llegó a pasar eso ¡en vivo!. Pobres cuates, hasta sudaban frío yo creo.
Y sí…así fue. Que gran oso que pasé frente a un chico bastante galán, pero me imagino, que no sólo a mí me ha pasado ese tipo de cosas, quiero pensar y espero que si, que a muchos como yo, algo sumamente bochornoso les ha pasado en su vida…digo, nomas para no sentirme tan mal.

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