No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 10 años

MÁS ALLÁ QUE PA ACÁ

     Ya se dieron cuenta de que pronto, muy pronto va a ser Navidad?. Cuatro meses no son nada!. Estamos más allá que pa acá del año y espero, que todo aquello que nos hayamos propuesto a principios del año, lo estemos llevando a cabo. 

     Juramos por ésta!, que ahora sí, va a ser nuestro año y que todo va a cambiar para bien y que nuestra vida se va a volver más fructífera y exitosa…y como dijo el perrito: “No pues…guau”. A veces no es así, creemos que tenemos toda una eternidad, que nos puede esperar, para hacer un cambio en nuestras vidas y que contamos con el tiempo necesario para lograr lo que queremos. Tiempo, hay y mucho, lo que no tenemos mucho, es vida. 

     …Hace unos días, salía muy temprano de mi casa junto con mi hijo mayor para ir a la prepa, atravesamos todo el pueblo y llegando a la intersección con la carretera nacional que va a Monterrey, nos incorporamos por debajo del puente y por la lateral nos enfilamos a nuestro destino…

     Todos los días hacemos lo mismo, pero ese día, fue diferente, por cuestión de minutos, una camioneta salió disparada de arriba y cayó justo por donde nosotros pasamos siempre. La persona que iba ahí se murió y el auto se incendió.  

     Yo ignoraba lo sucedido, hasta que mi marido me pregunta, que si no había batallado para pasar por el puente. Él había salido poco tiempo después de que yo me fui y ya viendo la noticia, un escalofrío recorrió por todo mi cuerpo al ver la hora de lo sucedido; por mi mente pasaron muchos pensamientos, el corazón se me oprimía al saber que estuvimos muy cerca de lo ocurrido, pero más que nada, le di gracias a Dios por no haber estado en el momento desafortunado.

     Todos los días, al salir de casa, siempre le pido a Dios que nos lleve por buen camino. Aún así, yo creo que eso no es garantía para que uno vaya y regrese bien. 

     Esto me hizo pensar en muchas cosas: en nuestros planes personales, los proyectos de vida, el ver crecer a los hijos, el poder viajar lo más que se pueda, el tener una casa linda…nada de esto está garantizado, en un abrir y cerrar de ojos pufff!, todo se puede ir. 

     Así que con la experiencia ya adquirida que tenemos de años y años acumulados de vida, yo creo que ya es tiempo, de que en realidad pudiéramos lograr lo que queremos. 

     Tengo el orgullo de ver a mi hijo mayor, como ejemplo de constancia y tenacidad para lograr lo que uno quiere. Él decidió a principios de este año, el ponerse hacer ejercicio y bajar de peso y lo ha logrado, según él pretendía en un año, poder tener un buen cambio en su persona, pero en tan sólo seis meses, ya lleva casi todo el éxito obtenido. Una cosa, lleva a la otra, la motivación se incrementa al empezar a ver resultados, así las ganas de seguir adelante están siempre latentes.

     Y a veces no tienen que ser grandes planes de vida, sólo fíjate a tu alrededor y ve qué es lo que ha estado estático por tanto tiempo. Checa cajones, revisa tu ropa, saca lo que no necesites, mejora tu casa, ponla más linda, el tiempo pasa y todo sigue igual. Es increíble cómo el tiempo se va volando, nomás asómense al cajón de las medicinas y van a ver cuántos medicamentos caducos tienen ya. 

     El hacer pequeños cambios constantemente, hacen que a la larga se hagan grandes cambios en tu vida y en tu entorno.

     Y lo he visto muy de cerca, hemos hecho limpia, sacado cosas, vendido otras, hemos reutilizado muebles dándoles otra utilidad a la que tenían, se ha restaurado lo que no funcionaba y se han comprado cosas. Todo eso, te da una gran satisfacción de lo bien hecho, que aunque nadie lo vea, tú lo disfrutas y sabes que vale la pena hacerlo.

     Y sí…así fue. Que habrá que ponernos las pilas para poder alcanzar nuestras metas, porque mañana, quién sabe si vayamos a estar.

Some HTML is OK