Pues ya empiezan las pachangas!, a partir del 15 de septiembre y de ahí hasta final del año y la Candelaria son puras fiestas y reuniones.
Y es que, como que dan más ganitas en estos tiempos de hacer más juntaciones. Y no sé si será el espíritu de las fiestas patrias, o que el clima esté más fresco, el que ya casi se termine el año, el querer frecuentar más a los amigos o el ver a la familia; lo que nos motive a estar más contentos.
Después de Halloween y el Día de Muertos, la Navidad ya está a la vuelta de la esquina!. Con sus luces y colores, la ropa de invierno, el cafecito con galletas y el pan de dulce, el chocolate caliente y toda esa comida tan rica que se hace en esos días.
Y así, como una ola de desolación a nivel mundial, nos puede afectar a todos en momentos de crisis, así son estas épocas para todos nosotros, pero para bien. El espíritu de fiesta, de reunión y de apegos, se refuerzan por estos tiempos, en donde inconscientemente, las endorfinas empiezan a mostrar su mejor papel. Tiempos más felices se vienen aún.
Nos motiva, el que por esas fechas, las ofertas se vuelvan muchas y que aquello, que tanto habíamos anhelado, se convierta en una gran oportunidad para poder adquirirlo.
El querer compartir tu espacio y tú casa con los tuyos, es algo que te anima para darle una manita de gato a tu hogar, para que así tus visitas se sientan más a gusto.
Se respira ánimo, esperanza, impulso para hacer lo que quieres, tus nuevos proyectos, conseguir nuevas metas. Somos sensibles ante las frecuencias a las que vibra la gente. Es como una energía colectiva, que empieza a fluir entre todos nosotros y lo mejor de todo, es que es positiva.
Te habrás dado cuenta que hay gente que no te cae bien verdad?. Su sola presencia te es irritable, pues así como captamos esas malas vibras de esas personas no gratas, así es como podemos sentir el impulso, la alegría y el empuje que te puedan dar otras personas. Crea tu propio ambiente, rodeándote siempre de gente positiva.
Y aquellos que son demasiado complicados, no vale la pena estarles buscando el lado bueno.
Sé, que han sido tiempos difíciles para nuestro México, por donde quiera que lo vean. Hemos estado tristes, preocupados y enojados también. Nuestro México nos duele. Pero hay algo que nunca va a cambiar en todos nosotros y es algo que nos une. Es el hecho de que a pesar de que nuestro dolor, preocupación o enojo sea mucho, nunca vamos a dejar de burlarnos de nosotros mismos. Es como estar en un funeral y ponerte a contar chistes, así somos!, todos caemos en lo mismo, de alguna manera buscamos válvulas de escape, ante tanta cosa negativa que podamos tener encima. Somos el único país en el mundo, que se burla de la muerte y que le hace fiesta a ella, con grandes altares de colores, calaveritas de azúcar y flores de cempasúchil.
¿Y porqué así?, tan irreverente y falta de seriedad. Pues porque estamos de fiesta y no queremos estar tristes. Suficiente hemos sufrido ya, como para tener que seguir sufriendo siempre.
Y sí…así fue. Que en días de fiesta estamos ya y creo que podemos hacer a un lado, un poco aquello que nos preocupa como nación, dándole lugar a esa esperanza que tenemos todos, de salir…siempre adelante.