La verdad es que ya hasta risa nos da.
¿Se han fijado lo corto que son los cargadores para el celular?. Hasta parece que es una burla de todos aquellos que inventaron esto!.
Si bien saben que el 99.99% de la población que usa celular va a querer textear o de perdis, ver su Cel mientras está uno en la cama, ¿Porqué-No-Hacen-Cables-Más-Largos?. ¿PORQUEEEE????
Ahí vemos a la gente parada en un rincón durante una fiesta, reunión o en donde sea.
-¿Qué haces?
-Aaa pus aquí, esperando a que cargue mi Cel.
Es sorprendente, como uno detecta hasta el más escondido enchufe que pueda haber en cualquier lugar, con tal de conectarse.
Pero el asunto no es ese, el asunto es, lo corto que son los cables y de lo incomodísimos que pueden llegar a ser.
Lo bueno es que el asunto este, ya ha revolucionado y algunos cuantos, ya tienen sus cargadores inalámbricos.
Nos hemos hecho dependientes de tan endemoniados aparatos, que hasta parece que se nos va la vida si se nos pierde alguno.
Yo sería uno de ellos, pero es que, los dichosos celulares lo tienen todo!, es una pequeña computadora que nos resuelve la vida en cuestión de nanosegundos. Y así como muchos, tengo información valiosa para mí trabajo y mi persona.
Digamos que por ese lado, puede estar justificada esa dependencia, ya que se vuelve un bien necesario en nuestras vidas.
…El otro día tenía que mandarle un dinero a mi papá y yo, siii clarooo no te preocupes!, ahorita te depósito.
Y estuve tratando de hacer la transferencia desde mi telefonito, pero jamás pude!. Me marcaba error y error, y ya deplano me quedaba pensando…¿tan taruga estoy?.
Después de chorromil intentos desistí y como tenía el tiempo contado, me tuve que ir a mi banco para retirar el dinero y luego ir corriendo al banco de mi papá y depositarle.
Estamos tan acostumbrados a la comodidad de un clic, que ya todo lo demás se nos hace un esfuerzo.
¿Qué hacíamos antes?, íbamos al banco, hacíamos cola y realizábamos alguna operación.
Digamos que ahora maximizamos nuestro tiempo, ya casi no vamos al banco, el dinero, la nómina, los préstamos y abonos son todos virtuales.
Peeero, debemos de ser bien hachas con eso de las transferencias, porque suele suceder eso de las equivocaciones.
Justo este fin de semana, voy volando al banco para hacer un retiro y me topo con que en ventanilla no podía hacer retiros en ese momento por cuestión del sistema y yo en el cajero automático ya no podía disponer de más efectivo porque había llegado a mi límite diario. Eeeeentonces le digo al chavo que ahí atiende, que si me ayudaba con mi telefonito para hacer una transferencia de una cuenta a otra y así poder hacer la disposición del dinero. Ya que la otra vez cuando intenté depositarle a mi papá no pude, así que mejor le pedí ayuda.
Resulta…que no estaba tan taruga aquella vez. Pues había sido un fallo en el sistema por alguna actualización que hicieron y tenía que reiniciar mi aplicación.
Así que confiada en la sabiduría de tan amable joven, dejé que me ayudara con mi transferencia.
Le picoteó a mi telefonito y dijo…¡yastá!.
-¿Seguro?
-Shhii shishi ya quedó.
Pero como que algo no me latía, vi cosas raras mientras le picoteaba. Y como ya saben que los chicos estos manejan información veloz, casi era imperceptible el poder ver una imagen de otra.
Así que chequé mi saldo y…¿QUE QUEEE?!!!
El Fulanito éste, había transferido dos veces la misma cantidad.
Oseaaa que de todas maneras Juan te has de llamar!!
Tenemos el avance tecnológico, pero no podemos dejar atrás el hacer las cosas a la antigüita.
Gracias a Dios habemos muchos que todavía utilizamos notas en papel y que por más arrugado que esté, ahí se va a quedar. El teléfono y la compu se nos pierde o se la roban y adiós bye archivos. Y siii ya seee, que si la nube y que si qué se yo, pero hay cosas que no las podemos recuperar ni por nada. Por ejemplo, las fotos.
Ya ni nuestro número de celular sabemos. Posiblemente ese si, pero el de nuestra pareja?, el de los hijos?, a ver…el de tus papás?, verdad que no?.
Antes me acuerdo, que me sabía de memoria casi todos los teléfonos de mis amigos de la escuela y todo esto por tenerlos apuntados, en orden alfabético cómo debía de ser.
Y sí…así fue. Que como quiera, Juan te llamas! Y no podemos dejar atrás nuestro mejor disco duro que podamos tener: las notas en papel.
Y pues si…a final de cuentas venimos regresando a lo mismo.
9 años
COMO QUIERA, JUAN TE LLAMAS!
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