A veces tenemos que esperar a que el Sol, la Luna y los planetas se alineen de tal manera, para nosotros lograr algo.
Bueno!, al menos es lo que yo siempre digo cuando una situación no se nos da tan fácilmente y tenemos que esperar a que otros factores coincidan para que lo que queremos, se de.
Apenas hace dos días, mi pequeño Alex, se fue de viaje a Cancún a visitar a sus abues. Y estando en el aeropuerto, me dice…-mami, ven conmigo. Y aunque me hubiera gustado muchísimo ir toooodo el tiempo que él va a estar allá, ahora las cosas son distintas. Tengo un trabajo con el cual cumplir, mi hijo más grande todavía anda con trámites de la universidad y mi marido también ocupado está…así que el poder ir con él en esta ocasión, se nos complicaba mucho.
Pero tenemos grandes planes para un mediano y largo plazo y eso es algo que nos motiva mucho. Desde ahorita estamos ajustando nuestros tiempos, para que cuando se vengan esas fechas ya tengamos alineados el Sol, la Luna y los planetas.
Sólo así podremos planear muy bien cualquier proyecto.
Alguien me decía, que en la vida, debíamos de marcarnos metas muy muy cortas. Tal vez cortísimas para muchos. Estamos hablando de un día para el otro y esto, para que la vida no nos abrume.
El poder cumplir con metas cortas, hace que seamos más efectivos en lo que estamos haciendo. Llámese lo que sea, desde cuestiones demasiado domésticas, como también cosas del trabajo.
No nos agobiemos con tanto, queremos abarcar todo de golpe, así de trancazo y todo junto, que a final de cuentas, nos sale mal o por ningún lado.
Podemos planear a futuro y podemos visualizarnos de tal manera, que necesitamos trabajar sobre de ello de una manera más organizada.
Es como con las tareas, si no haces a tiempo tus trabajos y te organizas como es debido, a final de cuentas vas a tener un montón de cosas que hacer y todo contra reloj.
Es lo mismo en el trabajo y en la casa. Márcate días para hacer ciertas cosas, así tu trabajo estará distribuido en toda la semana y no tendrás tanta carga de trabajo a final de cuentas.
Y sí, hay veces que se nos junta todo y hay días realmente saturados de cosas y situaciones realmente abrumadoras, que parecen no tener fin, pero es algo, que aún en el caos del momento, podemos ajustar nuestro tiempo, entre las cosas urgentes, las no tan urgentes y las urgentísimas. Digamos que es para poder tener un caos más organizado pa que me entiendan.
Algo de eso me ha estado pasando estas últimas semanas. Resulta que mi secadora anda fallona y tengo que poner a secar nuevamente la ropa porque no queda bien a la primera. Pero a veces, tengo que dejar la secadora andando mientras me voy al trabajo. Así que si no queda seca luego luego, después de unas horas la ropa se apesta y hay que enjuagarla nuevamente para que quede bien.
Entonces el día de lavado, tengo que estar muy atenta a las cargas de ropa que salen de la lavadora y las que echo a la secadora para así no perder tiempo. Es por eso que les digo, que es bueno tener un caos organizado.
Y sí…así fue. Que hemos de ajustar nuestros tiempos a todo. La vida no es eterna y lo peor que podemos hacer, es sentarnos a esperar a que las cosas pasen por sí solas, porque eso, nunca sucederá.
9 años
AJUSTANDO EL TIEMPO
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