Ustedes se acordarán de ese programa que había en la tele hace muchos, pero muchos años, donde Chabelo salía siempre como hijo de un matrimonio fatalista.
Se llamaba: “El mercado de lágrimas”. Y era buenísimo; todo un melodrama por cualquier situación sin importancia. ¡Pero qué cosas!, más de uno se ha de haber sentido aludido, porque en serio, tremendas tragedias griegas representamos casi a diario por tontería y media…que si se acabó la leche!, que si se fue la luz!, que ya no hay pan!, que si el control de la tele no está!, que si se le acabó la pila al celular!!!.
…Y por supuesto casi nos queremos cortar las venas…Dónde habré visto eso?.
Pero en uno de esos capítulos, sale que los papás de Chabelo, tenían que decirle una gran verdad!. Pues él no sabía la condición en la que estaba viviendo, ya que como todavía tenía sus dientes de leche, eso lo convertía en…un retrasado dental!!!. Ohh Dios!, qué dramón, con un hijo de casi dos metros y sufriendo de ese espantoso síndrome…qué barbaridad.
¡Pero sí existe!, hay muchos niños retrasados dentales por ahí y uno de ellos es mi hijo, el pequeño Alex. Claro, todo le pasa a él, así que no era de extrañar.
Pues han de saber que uno que otro diente se le cayó solito, todos los demás se los tuvieron que sacar. Así que el tema del dentista nunca fue problema, nos la vivíamos ahí en ciertas temporadas y ya casi éramos parte de la decoración.
Resulta que tal cual lo dijimos, era un retrasado dental, ya que lejos de caérsele los dientes cuando debiera, se le quedaban ahí pegados junto a los nuevos que ya le estaban saliendo. Digamos que era una situación medio tiburonezca la que estaba viviendo mijo, teniendo diente sobre diente.
Así que cada cierto tiempo, teníamos que ir al dentista a que se los sacaran.
Después de eso, nos entregaban el dientito que le sacaban en un simpático ratoncito de plástico.
¡Qué gachos!, a mi no me tocó eso, el dentista ni se daba el tiempo de enjuagártelo y te lo daban en una gasa todavía con sangre.
Ahora, el asunto es muy mono, ya te dan todo listo para que se lo pongas en la noche al ratón. Y ahí de ti, perdón, ahí del ratón si se le olvida dejarte tu dinero!.
Una vez casi quise estrangular al ratón por habérsele olvidado pasar por la cama de mi hijo!…Dios, qué drama, lo bueno, es que las mamás somos muy listas y de alguna manera tenemos que resolver el problema.
Aquí la situación se la manejé diciéndole, que el dientito se lo tenía que poner más en la orilla de la almohada, para que el ratón pudiera sacarlo con más facilidad. Que de seguro eso fue lo que debió de haber pasado en ese momento y no lo vio.
Nononono qué drama, casi quieres regresar el tiempo y poner el despertador en la madrugada para QUE-NO-SE-QUEDE-DORMIDO-EL-RATÓN!!!
Y sí…así fue. Que así como hay quienes se les cayeron los dientes como granos de mazorca, hubo otros más lentos, que tuvieron que esperar más, más tiempo…eeeen fin.
8 años
RETRASADO DENTAL
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