No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 8 años

CUALQUIER MOTIVO ES BUENO PARA FESTEJAR

En aquel entonces, cuando nuestra nueva casa con techo estaba en construcción, un amigo me dijo, que el tener una casa más grande, te daba la oportunidad a tener más visitas, más reuniones y más pachangas…qué razón tenía.
El habernos cambiado de casa, nos ha dado grandes satisfacciones, hemos tenido a toda la familia hospedada en año nuevo, algo así parecido a la familia muégano.
Se han hecho pequeñas y grandes reuniones, he tenido desayunos y juntaditas con las amigas y lo mejor de todo, es que hemos organizado algunos campamentos con los amigos de nuestros hijos.
La casa, se vuelve tu lugar preferido para compartir con familia y amigos. Y muchas veces, el hacer reunión en casa, te permite llevar a la familia completa a las reuniones.
No lo sé en otros lados, pero acá en Monterrey, somos amantes de las reus, de las carnitas asadas, de las pachangas y de buscar cualquier pretexto para brindar por algo.
Agendamos con mucha anticipación cualquier evento que tengamos, porque la lista de cumples, reus y festejaciones casi es interminable.
Siempre buscamos cualquier motivo para festejar.
Así que la casa se vuelve el lugar perfecto para las carnitas asadas, todo mundo coopera y la reu se hace en grande.
Y aunque yo no coma casi nada de carne, hay un mundo de cosas que podemos disfrutar en la parrilla. Los hongos portobelo son mis preferidos, las quesadillas y las tostaditas con salsa y queso que mi marido hace son deliciosas. Me ha preparado brochetas de verduras, con camarones y pescadito. Cebollas y papas empapeladas, calabacitas y espárragos asados. Hay muchas cosas que uno puede disfrutar sin tener que comer carne.
Ese no es motivo para no estar con los cuates, si no tomas o si no comes carne, de igual manera puedes disfrutar como ellos.
Hace varios años, mis hijos estuvieron en un equipo de fútbol americano y el estar ahí ocupaba gran parte de nuestra vida. Te vuelves una familia con ellos y son tantos los entrenamientos y actividades qué hay, que todo el tiempo que dure la temporada te la vives ahí.
Las carnitas asadas se vuelven tradición y son muchas a las que uno va al campo de fut o fuera de él.
Aquí en Monterrey todo mundo toma cerveza…menos yo. Y en un principio me veían como bicho raro y más porque no comía casi nada de carne y todavía más! porque no tomaba refresco. En serio, casi me querían tomar la temperatura para ver si me sentía bien y posiblemente han de haber pensado en que era una payasa por ser así.
En varias ocasiones me preguntaban si era vegana y les decía que no, se me quedaban viendo casi con ganas de decirme…¿y eres feliz?. Cómo si sufriera de algo raro, porque todo mundo menos yo hacía cosas diferentes a ellos.
No me gustaba la cerveza ni el refresco y tampoco comía carne…no pus estaba frita.
Pero como cada quien se lleva sus cosas, mi marido siempre me llevaba hongos portobelos, agua o jugo y quesadillas. Y la gente al ver los hongos gratinados en la parrilla, comenzaron a interesarse por ellos. Siempre llevábamos de más y les compartíamos. Fueron la sensación! y con el paso del tiempo ya cada quien se llevaba los suyos. Los combinaban con su carne, guacamole y salsa.
Se fueron acostumbrando a mi manera de comer y a no verme como bicho raro. Así que todos podíamos disfrutar de igual forma.
Y sí…así fue. Que el tiempo es mucho, pero la vida corta y no hay nada mejor que disfrutarla en familia o con amigos. Aquí lo importante es que se arme la reu Ohh Sii!.

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