No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 8 años

VA DE NUEZ OTRA VEZ

Casi casi pudiera decirles que hasta acá se empiezan a escuchar los lamentos. Algo así como en las películas de miedo, de esas antiguas en donde los llantos de los más desafortunados, se oyen a lo lejos por las calles vacías de un pueblo.
¡Ohh Sii!, esto va a doler y mucho. Ya hoy empiezan muchos a regresar a clases y la cosa va de nuez otra vez!.
Pero sinceramente el simple hecho de ir a la escuela no es el problema. Hay muchos que regresan con gran entusiasmo a retomar sus rutinas, ver a sus compañeros, regresar a sus actividades diarias, es algo que te tiene al día y activo.
Sólo qué hay un pequeño problema…las levantadas!.
Es ahí, a esas infames horas de la madrugada donde uno sufre como si fuera a ir al paredón.
Cinco minutos más, dos minutos más, un minuto más!…no!!, no quiero ir a la escuela!!!.
Hasta ahorita, he gozado el no levantarme taaan temprano como por un mes casi. Y aunque he estado tentada de hacerlo para irme al gym y continuar con mis actividades, cada vez que lo pienso, recuerdo que son vacaciones y también es válido disfrutarlas. Porque han de ver qué durante el tiempo normal de clases, a veces quiero un día, aunque sea sólo un día para levantarme tarde.
Es por eso que dije, cálmate ya y relájate. El gimnasio puede esperar, el acelere puede esperar, tómate tú tiempo.
¡Ups!, pero ese tiempo ya se acabó y hoy, para muchos y para mí empiezan las crueles desmañanadas.
Y cómo uno está con el pendiente, se despierta cinco minutos antes de que suene el despertador…¡chin!, mis cinco minutos y ya no me alcanzan para nada, así qué haciendo un esfuerzo enorme para disfrutar de lo que nos queda, ahora si riiiiinggg, suena el despertador…me lleva!, ni a melón me supo.
Está cómo las levantadas al baño. De repente, las ganas nos dan y pidiendo a Dios que sea de madrugada todavía, uno ve el reloj, las 4:30am, yesss!!! y rápidamente uno se levanta al baño, para así poder regresar a la cama y dormir cómodamente otro rato más.
Peeeero, cuando uno tiene ganitas y ve la hora y dice 5:45am, me lleva!. Ya no sabes qué hacer y tienes de dos opciones:
1-Levantarte rápido, ir al baño, perder 2, 3 minutos gloriosos y tomar el riesgo de no poderte dormir plácidamente los 12 min que te quedan, o…
2-Aguantarte durante 15 min a que suene la alarma, para no levantarte, pero con las ganas de ir al baño.
La verdad, prefiero la primera opción, siempre y cuando todo salga bien y pueda retomar una pestañita de 10 min, si no, ya valí.
Eso aunado a que a veces no podemos conciliar el sueño durante las primeras horas, hacen que las levantadas sean más pesadas, como si no hubiéramos descansado nada.
Por eso, siempre busco el acostarme lo más temprano posible, mi sueño tiene que ser reparador y yo no concibo dormir de 5 ó 6 horas nada más, de plano, eso no es de Dios.
Pero el tiempo ya se llegó y aunque muchas veces llego al gimnasio pensando en quién carambas me dijo que tenía que llegar tan temprano, para ir a un lugar donde te van a maritirizar, creo que como que no suena lógico.
Vamos por puro gusto masoquista. Y la verdad, muchas veces llego arrastrando la cobija y los primeros 5 minutos en cardio, no dejo de preguntarme ¿Qué rayos estoy haciendo aquí?. Después se me olvida y como si nos dieran un shot de energía, ya para los 20 minutos andamos con toda la intensidad.
Es cuando uno se da cuenta, que vale la pena la levantada y que si no fuera por eso, no lograríamos grandes cosas. Rendirse jamás, siempre lo dice un amigo y es algo que lo he hecho mío.
Así que cada vez que me da flojera la levantada, siempre pienso que es para poder lograr algo.
Y sí…así fue. Que todo empieza otra vez, las clases, las actividades, la rutina, el día a día…va de nuez otra vez.

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