No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 8 años

GENIO Y FIGURA…HASTA LA SEPULTURA.

No podemos negar que hemos de ser genio y figura alguna vez.
Pero hay otros que destacan por su misma personalidad.
Yo tuve en secundaria y prepa, un maestro que era un padre jesuita, entre muchos otros.
El colegio donde estaba era de jesuitas y bajo esa norma educativa crecimos.
Pero ese padre, simplemente imponía con su sola presencia. Era un hombre bajito, rubio pudiéramos decirlo, de ojos azules detrás de esos lentes que tenía y esa barba tan abundante y bien recortadita, que sólo dejaba ver sus dientes cuando sonreía. Su pulcritud, su buen porte y ese caminar tan característico en los pasillos del colegio, hacían que nos cuadráramos al pasar frente a nosotros.
Pero su temperamento era muy fuerte y su genialidad demasiada. Su solo nombre era imponente…Fritz Carstensen. Nos dejaba callados al solo entrar al salón de clases.
Y a pesar de ser explosivo a veces, siempre fue adorado y respetado por todos nosotros. Sus clases, eran un deleite, derrochaba sabiduría en cada palabra que daba y a todos nos dejaba con la boca abierta…woww, qué personaje!, todo lo sabia!.
Un día estábamos en el salón y la maestra no había llegado. Por lo visto se le hizo imposible ir a dar su clase y en eso, va pasando el padre Fritz y se mete al salón. Todos sudamos frío, el silencio se hizo de repente y nos preguntó qué qué clase teníamos. Al parecer era química, así que nos pidió el tema en el que íbamos y con gran soltura nos dio la clase.
Yo no lo podía creer, me suponía que un padre nada más daba clases de religión, filosofía, ética, formación humana y esas cosas. Pero al ver su vasto conocimiento en la materia de química me dejó sorprendidísima.
Que persona tan preparada, mis respetos. Y siempre fue así y aunque hace muchos años que no lo veo, me imagino que ahora es un viejito igual de estudioso y cascarrabias como siempre.
Pero no nos vayamos muy lejos, piensen en sus abuelos o en sus propios padres. Todos ellos han llegado a ser todas unas celebridades con sus formas y sus modos.
Por ejemplo, mi papá, siempre ha sido el defensor de las causas injustas. Podrán hacerle a él lo que sea y siempre estará justificando a la otra persona del porqué procede así, (corazón de pollo grado mil).
Ahhhhh!, pero que no le toquen a los suyos, o que vea alguna injusticia porque ahora si, hasta le tiembla el bigote, se ensatana y manda al demonio a medio mundo!.
Ese señor Morales, bien se ha ganado su nombre y el cariño de tantísima gente. Todo un caballero y pos como no!, si es mi papá. Ojalá y muchos tengan la oportunidad de conocerlo.
( Señor editor, sé que se ha de estar chiveando con todo esto, pero le tocó ser mi papá ).
Y cómo abuelo, pues ni se diga!, es la adoración de todos los nietos. Aunque les haga bullyng a sus propios nietos y se divierta con ellos, sigue siendo el mejor de los abuelos.
Un día, hace muchos años, mis papás vivían allá en Tampico en una especie de privada. Pero resulta que los nuevos vecinos después de que construyeran unas casas, empezaron a dejar la basura en la barda de casa de mis papás, en la calle, ahí toda amontonada. No era ni el lugar ni el modo. Cada quien debía esperar el día en que pasara el camión de la basura y sacarla, no dejarla ahí tirada en la calle hasta que fuera el de la basura.
Y se la vivía haciendo corajes mi papá por el cochinero que se hacía. No faltaba que los perros basurearan y dejaran más reguero del que había y ya estaba cansado de ese mugrero.
Pero un día, andaba con su nietecita en brazos, habrá tenido unos 2 años tal vez y al salir a la calle, que ve otra vez todo el cochinero de basura.
¡Ohh Dios!, qué escena!…en dos segundos se enfureció y sin dejar a la niña, fue hasta la basura y se puso a aventarla por toda la calle!
Lo más chistoso, es que cada palabra que decía, aventaba una bolsa de basura.
-YA…
-LES DIJE…
-QUE DEJARAN…
-DE TIRAR…
-BASURA!!!
Imagínense, regando la basura por toda la calle y con su nieta en brazos…definitivamente sólo mi papá podía haber hecho eso.
Pues la calle quedó tapizada de basura y los carros tenían que pisarla al pasar y me imagino que los vecinos que vieron toda la escena del berrinche de mi papá, se han de haber asustado mucho de lo furioso que andaba, porque ya estaba harto de ponerles letreros de “No tirar basura”, que ya no volvieron a dejarla ahí.
Que si hubieran seguido con lo mismo, me imagino que hubiera sido capaz de aventarles la basura a sus puertas…Ayyy no señor Morales, cómo puede usted hacer eso, jaja.
Y sí…así fue. Genio y figura, hasta la sepultura. Que todos tenemos nuestras cosas y lo mejor de todo, es que nunca, perdamos nuestra esencia que tanto nos caracteriza…Ohh Sii.

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