No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 7 años

MI OFICINA

Creo que todos hemos de tener ese lugar en la casa, en donde puedan surgir grandes cosas.
Así es mi oficina. Que muy lejos de parecerse a cualquier otra, la mía es única, sin escritorio, sin silla, sin plumas o lapiceros, sin hojas ni cuadernos, ni nada donde escribir, sin computadora ni copiadora. Nada de lo que pueda haber en una oficina, la mía lo tiene.
La mía tiene una lavadora y una secadora…algunos le llaman lavandería, pero para mi, es mi oficina.
Y lejos de atender cosas de trabajo, ahí atiendo cosas del trabajo de mi casa.
También me sirve como terapia ocupacional, que si bien podrían hacerme esa labor, desde hace varios años que yo me ocupo personalmente. Me sirve para despejar mi mente, planear mis escritos, enfriar mis pensamientos, apaciguar mis inquietudes y ordenar mis ideas. Solo separo la ropa para echarla a lavar y no hay pensamiento alguno que se cruce por mi mente, es como una especie de relajación mental. Sé lo que tengo que hacer y así no me desgasto mentalmente, simplemente me relajo.
Lo mejor que pueda hacer, es aprovechar el tiempo al máximo y mientras una carga sale de la secadora, inmediatamente meto otra y pongo una más a lavar. Así puedo ir doblando la ropa aún estando calientita.
Tu ropa limpia y doblada te da una gran satisfacción, que como dice un amigo…al deber cumplido.
Es así como se siente uno, satisfecho, de hacer las cosas en su tiempo y en su momento.
Pero mi oficina no solo encierra deberes cumplidos, también está llena de buenos pensamientos, de ideas, de cosas por hacer. Es ahí donde he planeado algunas mejoras de la casa, he pensado en algunos viajes, he trazado ideas para optimizar espacios, mejorar mi entorno y visualizar mi vida.
Es ahí, donde las dudas y las inquietudes de los hijos se resuelven, donde me da tiempo de pensar en mi familia, de observar sus necesidades, de saber lo que quieren. Todo es acompañado de sábanas que se doblan, de playeras y chones que ya no sé ni de quiénes son, de calcetines hiperodiosos que deberían de doblarse solos y toallas que se usan como si vivieran 20 personas aquí.
Todo en mi oficina es bajo un ambiente sin prisas. Y es ahí donde grandes charlas he tenido por teléfono con mi mamá. Y hasta parece que ya sabe y me pregunta…¿estás en tu oficina?. -Sí, mamin, aquí estoy.
Buen momento para escuchar música también es. A veces, aquella que alguna vez quisiste oírla pero no te dieron muchas ganas y lo dejaste.
Ahí, tu momento se da.
Pero no tiene que ser la lavandería, puede ser la cocina para algunos, la recámara, el patio, la estancia. Siempre debe de haber algún rincón de la casa en donde tu mente pueda darle forma a tus ideas.
Relájate, respira y piensa. O más bien, no pienses, del no pensar te pueden venir las grandes ideas. Qué loco no?, parece una incongruencia, pero así es, tu mente debe de estar alejada de todo pensamiento para que uno mejor pueda llegar.
Las Epifanías así son, te vienen de la nada, no las buscas…simplemente llegan.
Y sí…así fue. Que todos en nuestra oficina personal, hemos de lograr grandes cosas. Solo deja, que todo aquello que te haga un ruido interno, se vaya.

Some HTML is OK