¡Válgame!, el día que yo haga algo realmente rápido, será
realmente monumental. Algo así como un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad…en fin, siempre me ha molestado ese pequeño grado de lentitud.
Cuando era chica, veía a mi mamá haciendo mil cosas a la vez de una manera muy efusiva, corría para allá y corría para acá, llevando y trayendo, limpiando y arreglando como torbellino y más valía que te quitaras o te acomodaba en otro lado.
Y a pesar de tener mil cosas que hacer, le alcanzaba el tiempo para todo!.
De plano hasta le decía… ay mamin!, me cansas nomas de verte.
Pero así es la gente, alguna más rápida, otras muy pero muy lentas. Yo puedo decir que soy media lenta, pero consciente, tanto, que me caigo gorda. Y a pesar de que mi tiempo está calculado, me estoy arreglando y estoy pensando… ya me quiero ir, ya me quiero ir, YA ME QUIERO IR!!.
Para empezar creo que necesito muchas horas de sueño, así que si me acuesto tarde, la levantada me pesa mucho…
… Suena el despertador a las 6 am y solo pienso…nooo, no quiero ir a la escuela. Así que con los ojos casi cerrados voy al baño y prendo el calentador, me siento un rato en un banquito de madera frente al calentador y sigo pensando… no por Dios!.
Por supuesto para esto, no me encuentro en condiciones de contestar ningún chat, los puedo ver, más no estoy lo suficientemente lúcida más que para mandar un buenos días y eso a veces. Para esos momentos todavía no carburo. Me le quedo viendo al cajón como si la ropa saliera sola y escojo lo que me voy a poner para ir al gimnasio, para esto ya pasaron como 15 minutos, agarro mi ropa y la dejo a un lado del banquito, miro al infinito y me pregunto…qué iba hacer?. Recuerdo que me tengo que apurar porque tengo que dejar a mijo en la prepa y luego yo al gym. Así que con la velocidad de un perezoso me empiezo a poner los leggins, cosa que la verdad me da risa nomas de imaginar a un perezoso poniéndose leggins. Pues así tal cual, meto una pierna, luego meto la otra y entre una y otra sigo pensando en que no quiero ir a la escuela. Para esto todavía no me puedo despabilar bien, meto un brazo y luego el otro…
En eso, suena la alarma de las 6:30am. Y cómo si me echaran un balde de agua fría, le empiezo a meter realmente velocidad a lo que tengo que hacer. Me quedan 10 minutos antes de que suene la siguiente alarma y poder estar lista para bajar con todas mis chivas.
La idea, es salir de la casa a las 6:50 am, cosa que casi siempre nos comemos 5 min.
Y bueno, ya habiendo dejado a mijo en la prepa y ya estando en el gym, me vuelvo a preguntar…qué rayos estoy haciendo aquí, como si me pagaran por venir… en fin.
Lo bueno, que a los 10 minutos en cardio y de agarrar calor, siempre digo…que bueno que vine!. El ánimo se prende, el cerebro reacciona, tus ganas se activan y empiezas a visualizar lo que quieres ganar con el ejercicio…salud, bienestar, tonicidad, dinamismo, energía, felicidad.
Y bueno, no seré ni flash ni rapidash, pero por lo menos, trato de organizar mis tiempos.
Veo en el gimnasio qué hay chicas que se bañan en 5 minutos! Y yo me quedo pensando, o una de dos, o no se bañan bien, o de plano si son muy rápidas.
Se visten y se arreglan a la velocidad de la luz!, mientras tanto, yo apenas cepillándome el cabello. Como si mi cuerpo fuera de bulbos, lenta, lenta y trato de meterle velocidad para estar lista.
Y sí…así fue. Que cada quien sabe cuánto tiempo tomarse para hacer sus cosas o estar listo, siempre y cuando, cumpliendo con nuestros compromisos y a tiempo. Seamos formales, cumplidos y sobre todo, responsables.