No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 5 años

TE SOÑÉ

Hace mucho tiempo mi mejor amiga se fue y ni el tiempo, ni la distancia, mucho menos las ganas de vernos, harán que regrese algún día.
…Cuando llegué a ese gran colegio en Tampico, me imponía bastante el verme rodeada de tanta gente desconocida, me sentía insegura, pequeña y muy sola. Acababa de entrar a la secundaria y todavía era una niña.
Con el tiempo fui conociendo a mis compañeros y había una niña, muy morenita, chaparrita con dos chonguitos y unos churros en su coletas perfectamente peinadas. Su cabello era tan chino que se le hacían caireles como resortes.
En realidad era muy chiflada y como que no me caía bien, se creía mucho porque era la hermana de la maestra de Biología y eso como que le daba cierto poder ahí, además que era la edil del salón y válgame Dios, era la que le daba las quejas a los maestros de todo.
Pero eso de ser mimada y voluntariosa, como que fue cambiando, o por lo menos no lo fué así conmigo. La verdad no sé en qué momento nos hicimos las mejores amigas.
Esos años de secundaria y prepa los pasamos juntas y me encantaba ir a su casa, tan grande y antigua, con su barda de colores y su jardín siempre lleno de flores.
Nos subíamos al techo por una especie de terrazas que tenía y nos sentábamos allá arriba a soñar, a pensar en lo que queríamos ser de grandes, a platicar del chico que nos gustaba y todo era maravilloso.
Recuerdo que estando allá arriba, nos quedaba a la mano un gran árbol de guayas, que son unas frutitas como los lichis pero que saben un poco áciditas como el jovito. Cortábamos racimos y comíamos demasiados!.
En varias ocasiones me quedé a dormir en su casa y todo era tan antiguo, pero nos encantaba irnos a un pequeño rincón en la sala que tenían y nos poníamos a escuchar discos.
El tiempo pasó y ella se metió a estudiar odontología y ahí me traía de su conejillo de Indias, pasaba por mi en su bolchito amarillo y me decía…prima, vámonos!.
Éramos tan unidas, que el destino, años atrás hizo que uno de mis hermanos le donara sangre en una situación muy crítica de salud y fue entonces que fuimos más que amigas, fuimos primas o hermanas de sangre y desde entonces nos decíamos primas.
Su salud siempre se vio mermada por hemorragias fuertes que tenía de vez en cuando, ya que una situación ginecológica hacía que tuviera retrasos muy prolongados.
Vivió atendida por los mejores médicos y siempre bajo supervisión.
El tiempo pasó y cada quien hizo su vida, pero a pesar de eso, la comunicación continuaba aún esporádicamente. Ella fue y vino varias veces a Canadá, allá vivió, yo me casé y tuve hijos.
La última vez que la vi, fue aquí en Monterrey, vino a un Baby shower de una amiga y nos dimos el tiempo de salir un día las dos solas como hace mucho tiempo lo hacíamos.
Recuerdo, que estando en un centro comercial me dijo que se sentía mal y en ese momento llamó a su hermana en México para sacar cita con su doctor. Siempre fue atendida allá.
Nos despedimos y como yo tenía un viaje próximo a Nueva York, ella me escribía mucho y me recomendaba lugares para ir allá. Era un viaje sumamente esperado y más que nada, quería ir a todos los lugares que me había recomendado.
Solo recuerdo que fue en Mayo cuando fuimos, más no sé de qué año. Durante todo el viaje no dejaba de pronunciar su nombre, la traía tan presente porque le decía a mi marido todo lo que ella me había contado.
Pero dos días antes de terminar nuestro viaje, le avisaron a mi marido que mi querida amiga había muerto…Ese día, yo empecé a recibir mensajes y me preguntaban que dónde estaba y yo muy contenta les decía que en Nueva York…nadie quiso decirme nada.
Así, que hasta muy tarde ya en la noche cuando regresamos al hotel, mi esposo me tuvo que dar la noticia.
Fue realmente extraño, porque no me sorprendió realmente la noticia, era como si ya lo supiera y también la razón por la que había muerto. Mi corazón me dolió muchísimo, más no fui un mar de lágrimas. Simplemente mis días pasaron de manera muy pensativa y logré llegar hasta Tampico al ultimo triduo de sus misas.
Durante un año, le seguí escribiendo por Messenger, su cuenta seguía activa y de alguna manera me comunicaba con ella sin recibir respuesta. Después consideré que era tiempo de soltar y cerré la conversación.
Pero desde hace años la he soñado, de manera esporádica y no porque la traiga presente, sino que de repente he tenido sueños muy vívidos, tanto, que al despertar no sé si realmente estuve con ella, la veo, la siento, la huelo, podría jurar que estuve con ella, ha sido demasiado real su presencia que he dudado si realmente no está aquí…
…Te soñé querida prima, tan intensamente que no sé si me quieras decir algo. Mis sueños han sido lindos, en paz y no creo que haya asuntos pendientes. Solo que en esos momentos me transportas a tiempos y espacios atemporales y la realidad se hace muy persistente…
Y sí…así fue. Que he soñado con mi querida amiga de manera tan inexplicable. Sólo que al despertar, hay un dejo de nostalgia al darme cuenta de que todo, fue sólo un sueño.
En memoria de Golicha
Some HTML is OK