No sufrí al levantarme. No llegué tarde. No se me olvidó ningún hijo. No mandé a mi maridin al trabajo con dos yemitas. Y lo mejor de todo es que regresé al Gym y no me dolió!!

Publicado: Hace 5 años

LOS SONIDOS DEL SILENCIO

¿Alguna vez haz escuchado el silencio?
Trata de pensar en eso…
No solo es mantener silencio en una habitación, o que nadie hable…es la ausencia de cualquier tipo de ruido, incluyendo el aire.
No nos damos cuenta del ruido externo que nos invade hasta que el refri deja de sonar, en ese momento en el que para, caemos en la cuenta del ruido que había en la cocina donde todo aparentemente estaba en silencio.
¿Acaso no es así?
Hay una frase que dice… “Cómo oír llover”. Que cuando algo no nos importa o no nos interesa, es como oír llover, hacemos oídos sordos para que no nos moleste.
Así el refri, nos acostumbramos a ese sonido molesto y hacemos oídos sordos, que en el momento en que para, nos damos cuenta del ruido que había.
Hay quienes viven donde pasan muchos autos y no les molesta ya, acostumbrados a ese movimiento constante que hay afuera de gente, autos, perros, gatos, todo.
Y bueno, el silencio para muchos es abrumador y por eso cuando cocinan o están en las habitaciones prenden la tele nada más para oír ruido, no soportan sentirse solos.
A mi me gusta escuchar música a veces, en esos momentos de soledad, no me gusta la tele ni los programas bobos. Pero eso si, veo películas y series bien acomodadita sin que nada me interrumpa.
Donde yo vivo, tal vez “el ruido” que me acompaña es el de los pájaros, el de las chicharras y los grillos. El aire se escucha y alguno que otro perro por ahí.
Por las mañanas entre semana es algo incómodo en estos días porque hay construcciones de casas cerca de la mía y ya se imaginarán, los albañiles con su música gacha, los camiones que llegan, el ruido constante, que cuando se van uno dice ¡Gracias Dios!.
Vivo en un fraccionamiento que es un bosque y lo que más queremos aquí es la ausencia de ese ruido ambiental.
Podrán estar las chachalacas con un escándalo en las mañanas y nosotros aún sonreír dormidos sabiendo que andan por ahí.
Silencio absoluto no lo hay a pesar de estar lejos de cualquier ruido de la ciudad.
La única ocasión que yo recuerde haber escuchado el sonido del silencio, fue cuando una vez estando en un pueblo de Canadá, me subí a un teleférico para ir a la punta de una montaña nevada. Recuerdo muy bien ese instante en donde allá arriba antes de llegar, te sientes vulnerable, con tus pies colgando al vacío y con tus manos tocando prácticamente el cielo…la nada había ahí, una ausencia de todo tipo de sonido te invade, nada se oye y fue algo que me sorprendió bastante, porque si yo gritaba, nadie allá abajo me oiría.
Si dabas un chasquido se ahogaba en el silencio. La nada estaba ahí.
…Considero que debe de haber un equilibrio en todo esto, hay silencios abrumadores y ruidos enloquecedores.
Hagamos pues, que nuestro entorno mantenga una cierta armonía para estar siempre bien.
Y sí…así fue. Que cada quien
vive en su relajito, lo que para muchos ciertos ruidos ambientales es normal, para otros, es una casa de locos. Así que esa cuestión del silencio ha de ser muy relativa para todos, depende del ángulo en qué se mire…¡Oh Si!.
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